De película, oiga

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Alguien dijo que el cine es un espejo por el que camina la vida. La película “B”, que refleja fielmente, según las actas judiciales, el interrogatorio al que sometió el juez Ruz a Luis Bárcenas, deja en evidencia muchas cosas y apunta algunas otras que necesitan, no una película sino explicaciones contundentes y pruebas que rebatan las declaraciones del que fue gerente, tesorero y senado del Partido Popular.
Nos contó lo que ya habían publicado los periódicos, que la caja B del partido funcionó siempre, que él entregó sobres a varios dirigentes –cita a Ángel Acebes y a Paco Alvarez Cascos– y que se pagaban los trajes de Mariano Rajoy con ese dinero negro; que las obras de Génova también fueron a cuenta de esa caja B y que a María Dolores de Cospedal, para hacer obras en la sede de Castilla-La Mancha, le entregó importantes cantidades. Hasta ahí, la confirmación de lo que sabíamos. Añadió que el Partido Popular intentó chantajearle, utilizando a su mujer y que, ya conocido el asunto, siguió cobrando, usando un despacho en la sede de los populares, chófer y otras prebendas. 
Pero hay un par de asuntos relacionados con Galicia, a la que cita dos veces en sede judicial, que merecen una explicación. Cita a Cuiña, como muñidor y un tal Piñeiro como receptor de las cantidades recibidas desde Galicia y las que se remitían hasta aquí (en carpetas azules, con gomas, había confesado a la tele Crespo) para diversos pagos o para afrontar las campañas electorales. La ciudadanía exige respuestas antes de que el “show”, como las películas, llegue a la palabra “fin”.
Por aquí andaba el señor Palmou y estaba el delfín de Fraga y, con ellos y otros más, el por entonces jefe de puertos (un chollo muy pagado, por cierto, tuvo Crespo en A Coruña). No nos olvidemos de José Manuel Romay Beccaría, que lo fue todo (amén de padrino de Alberto Núñez Feijóo) y otros actores hoy en paradero desconocido.
Coincidiendo con la película se publica un nuevo libro de Ernesto Ekaizer donde se cuenta que Lapuerta en el año 93 entregaba cantidades importantes al señor Aznar y nos recuerda, para más inri que el futuro tribunal del caso Gürtel, si la decencia no lo impide, ya evitó un interrogatorio a Bárcenas en 2013.
Resumiendo: el Partido Popular tuvo caja B con Manuel Fraga, con José María Aznar y con Mariano Rajoy y aquí no pasa nada. ¿O sí…? Esperamos más noticias, explicaciones o dimisiones.

De película, oiga