Tradiciones

|

Acabamos de vivir la fiesta de las Pepitas que con la inminente Semana Santa son dos de las más arraigadas tradiciones ferrolanas, absolutamente dignas de protección y apoyo institucional pero que no pueden ni deben convertirse en las únicas expresiones de celebración popular o en los únicos eventos de proyección exterior de la ciudad. De la misma manera que San Sebastián celebra su tradicional tamborrada sin que ello impida que, al mismo tiempo, haya alcanzado una proyección internacional cada vez más relevante con su festival de cine, o Madrid celebre su San Isidro al tiempo que el Rock and Rio o el Desfile del Orgullo Gay, Ferrol, maltrecha en tantas otras cosas, debería esforzarse por incorporar a su oferta cultural o de ocio nuevos y modernos eventos que sirvan para proyectar la ciudad al exterior y ofrecer una atractiva agenda capaz de atraer a paisanos y foráneos. Las posibilidades son infinitas y la fisonomía de la ciudad, urbana, rural y con costa, inmejorable.

 

Tradiciones