El espíritu de Galilea

|

A veces la suerte nos premia haciéndonos testigo de actos importantes sin esperarlo; a mí me ocurrió el fin de semana pasado cuando asistí al III Encuentro de Cofradías de la Diócesis. Había tres ponencias atractivas con importantes carga formativa. La realidad superó la expectativa. Dos de ellas repasaron conceptos de adornos florales y protocolo, temas que pasan desapercibidos, pero que en actos como nuestra Semana Santa, tienen una especial importancia. Pero, siendo éstas charlas muy interesantes, he de decir que la que me dejó sorprendido para bien fue la de “Caridad y Cofradías” del Padre Francisco Castro; pero no solo a mí, a todo el auditorio y lo confirma los aplausos que tuvieron una duración poco frecuente, y sobre todo las expresiones faciales del público que denotaban el deseo de que no acabase la catequesis. El culpable fue el Padre Paco; Franciscano él y Rector Guardián del Convento de San Francisco en Santiago y por tanto responsable del albergue de la ciudad Compostelana. Fue una charla sin papeles, fluida y clara; entendiéndose perfectamente  su magisterio. Nos soltó perlas como: “Sí ser cristiano no te complica la vida, reflexiona”, “recuperar la caridad”, “recuperar la mística, y no solo una semana”. A las cofradías de manera directa: “La Cofradía no es solo la procesión, es fraternidad. Donde esté un cofrade, allí ha de estar la Semana Santa; ha de estar la Cofradía”. Sin duda, las cofradías y los cofrades, hemos de hacer una reflexión intensa sobre nuestra Semana Santa más allá de cómo la vivimos. Deberíamos de buscar lo que fray Paco llamó “El espíritu de Galilea”, pero no solo las cofradías. Lo peor, después de escuchar su tono suave, conciliador y convincente, es cuando me acuerdo y me cuentan sucedidos de todo el año y de los prolegómenos de las procesiones; la realidad se impone tristemente. Acabó su magisterio diciendo: “No puede ofrecer esperanza, quién no la tiene”. Amén, definido quedó nuestro entorno. Felicidades a Juan Antonio Sanesteban, Delegado Episcopal, por su trabajo callado contra algo más que viento y marea. Ánimo, cofrade.
entre.todosdf@gmail.com

 

El espíritu de Galilea