Mal trago

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El tribunal Supremo lo tiene crudo, por culpa de todos, ya que nuestra ignorancia, fanatismo y estupidez no nos dejan ver más. 

Si las sentencias son bajas, Sánchez vende España a los independentistas, sin darse cuenta de que esta decisión ha sido tomada con respecto a las leyes escritas, que a lo mejor, no tenían porque dilucidar un caso político. Y si son altas, dirán otros que es la venganza de la España antidemocrática.

Como ya he dicho, a ninguna de las dos partes nos interesa ver que el resultado, sea el que sea, va a ser tomado en relación a unas leyes escritas que no entienden de política, ni del tiempo dentro de las campañas electorales, ni de conveniencias para los partidos. Es la ley pura y dura, guste o no. 

Es una guerra que para España está perdida sí o sí. Y dejemos el 155 cuando tenemos el 116, que se debió aplicar desde un principio.

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