La Xunta arrima el hombro

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Andan los políticos gallegos dándose de bofetadas por reunirse con los nuevos propietarios de lo que fue Alcoa en A Coruña y que ahora es Aluiberia. Con ellos y los trabajadores. La medalla de haber impedido el cierre de una industria es muy golosa, y mucho más en una tierra como Galicia, en la que las referencias no eran demasiado halagüeñas. Hasta la Xunta ha fijado sus ojos en la factoría y apuesta por invertir en la planta herculina. Hasta ahora los dineros autonómicos siempre acababan en Vigo, bien por la factoría de Citroen (resulta imposible imaginar lo que sería de la ciudad olívica si cerrara esa fábrica), bien por el naval, que ha sufrido una durísima crisis de la que parece que ya asoma la cabeza. A Coruña siempre estuvo más centrada en el textil y, es evidente, que su gran motor, Inditex, jamás necesitó (y seguramente no quiso) ayuda del Gobierno gallego. Está bien que, ahora que hace falta arrimar el hombro, la Xunta esté ahí.

La Xunta arrima el hombro