La puntería de un cazador y de otro que no lo es

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FRAGA era cazador, pero tenía una puntería malísima. Puso el ojo en Pilar Cancela, la nombró directora xeral de Relacións Laborais y ahí está ella, es la jefa de la gestora del PSdeG y una entusiasta seguidora de Pedro “La sonrisa” Sánchez. Paco Vázquez, el coruñesismo hecho hombre, no es cazador, pero tiene la puntería de un tirador de élite. Nombró hijo adoptivo de A Coruña al todopoderoso Caballero, don Abel, y este cumple sus obligaciones filiales honrando a diario a su padre adoptivo. Solo hay que reparar en las últimas declaraciones del alcalde vigués para darse cuenta: “El PSOE es la socialdemocracia, no la izquierda. La política de ‘queremos ser muy rojos’ es una simpleza”. Faustino Blanco, exconsejero de Sanidad del Principado de Asturias, al enterarse de esas afirmación, tuiteó: “Abel Caballero está instalado en la idiocia”. El asturiano igual hasta hubiese llegado lejos en la Xunta de don Manuel.

La puntería de un cazador y de otro que no lo es