VERDADES COMO PUÑOS

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Un “voceiro” de la Xunta de Feijóo nos dejó otra revelación que contrasta con la propaganda oficial y muestra la verdad cruda y pura. Como un puño.
La actividad empresarial se recupera “sin crear empleo”. Traducción: entre el dinero negro que entra por una esquina, los bajos salarios por la otra, el mayor horario, sin remuneración alguna, deja al patrón más rico y a la mano de obra con menos recursos. Ya nos lo dijo Celso Emilio Ferreiro: trabajé a reo, de sol a sol durante toda la vida. El patrón está más rico y yo más viejo y cansado.
Otra verdad: no se volverá a las tasas previas a la gran crisis hasta 2017, dicen los augures “xunteiros” mientras anuncian que “van a liderar la producción eléctrica”.
Después de inaugurar una cascada, de darle a Fenosa miles de millones en el plan Mega (al tiempo que los ciudadanos aguantaron cortes en el suministro en las fiestas navideñas) y con la “externalización” de la compañía, qué menuda fe la de los políticos, que no es “a nosa”, ahora vienen con otro cuento para hablarnos de la exportación como otro pilar en el que se asienta la reactivación.
Todo el mundo sabe en que se basa este mercado: se devalúan los sueldos y se abarata el producto (en el sector primario, por ejemplo), con lo que la ganancia es redonda. Pasa como en el casino: siempre gana la banca. Aquí siempre ganan los que, al amparo del gobierno que nos trajo una reforma laboral hecha para las empresas, tal como reconoció la ministra del ramo, después o al tiempo de encomendarse a la Virgen del Rocío. Y hay que encomendarse a todos los santos para no maldecir a estos vendedores de humo al enterarse del sueldo medio, de la pensión media y de las horas trabajadas por el productor gallego que, así se recupera la empresa, está a la cola en todas las estadísticas. Ya saben: buenos y generosos. Pero ahí tienen a otros, tentados por la generosidad ajena, como el exhonorobable Pujol o el excacique Baltar, el prevaricador, al que Feijóo9 dijo deberle el trono. Y hay ¡ay! Mil trescientos españoles más que han llevado fuera hasta cuarenta mil millones de euros. Y Montoro lo sabe desde 2013. Y ¿por qué calla? Y ¿qué dice Mariano?
Están de “caca” hasta el cuello. Son verdades como puños. En nuestra cara. ¡Carotas!

VERDADES COMO PUÑOS