Preservativo

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Si eres un político importante, debes preservar tu carácter, vicios, el trato a tus parejas y tus inclinaciones sexuales. Si no “afinas” puedes perder popularidad y/o el cargo; es decir: cagarla. Recuerdo al follador nato y violador Kahn, del FMI; al inconmensurable Cavaliere, otro que tal; los amigos del vidrio rellenable: la Dama de Hierro, Bush; y quienes se “asolteraron”, por lo que fuera, después de su mandato: Felipe, José Luis, y otros.
Ahora toca turno al gabacho Hollande. Aunque el tío no pasó por el aro del “matrimonio regular”, su última expareja le pone en apuros contando sus cositas en un libro-dossier. No crean; aquí solo con los ejemplos de los Borbones tenemos para llenar un incunable de  metro y medio de alto. Ahora cuentan cosas del penúltimo matrimonio real, patentes desde hace tiempo. Quien resiste como un tigre es Mariano, modelo de hombre y esposo ejemplar, donde los haya. Sospecho.

 

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