Estudios Mindonienses y los 300 kilómetros del Camino Inglés

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Es cada vez mayor el interés en conocer la historia local y recuperar la memoria histórica propia, por lo que muchas localidades buscan en el pasado sus señales de identidad, profundizando en el estudio de su historia y su cultura. 
Este interés se concreta en la publicación de revistas de estudios locales de poblaciones cercanas, como la Revista de Neda, Cátedra de Pontedeume, Anuario Brigantino de Betanzos, Abrente y Nalgures de A Coruña y Estudios Mindonienses de Mondoñedo, que abren sus páginas a variados temas del arte, la cultura y la historia.
En esta lista destaca la notoria ausencia de una revista de estudios locales en Ferrol, la Ciudad Ensimismada, cabecera de una amplia comarca, que presume de su tradición de urbe ilustrada, donde tienen su sede numerosas asociaciones culturales, una secular presencia de la Marina y una Universidad no bien consolidada. 
Debido a ello, los que escribimos sobre temas de Ferrol, lo hacemos en publicaciones de fuera de la ciudad, como las citadas.
Acaba de publicarse un nuevo número de Estudios Mindonienses. En esta ocasión escriben, entre otros, Pedro Javier González, Carmen Perales, José López Hermida, Álvaro Porto, Rafael Usero, Carlos Alonso Charlón, Carlos de Aracil y yo mismo, sobre temas históricos y artísticos relativos a Ferrol y su comarca. 
Ante la incapacidad de creación de esa revista de estudios locales, Estudios Mindonienses, con su plural e integradora visión de la cultura y como obligada referencia cultural de la Galicia del Norte, se ha convertido en el lugar donde investigadores y estudiosos publican los trabajos referidos a Ferrol y su  área de influencia.
Pasando a otro orden de cosas, es preciso llamar la atención sobre la celebración del próximo Año Jubilar 2016, que puede ser una importante ocasión para que Ferrol, con un poco de interés y atención por parte del Ayuntamiento y las entidades culturales, pueda difundir y poner en valor el Camino Inglés, como lugar de inicio de esta tradicional ruta jacobea, y el Camino Vello a Teixido, como ancestral ruta de romería ligada a la anterior.  
En un año especial en el que se espera una afluencia masiva de viajeros en los caminos jacobeos, con una gran repercusión en el turismo local, es imprescindible la puesta en marcha de una Oficina del Peregrino de adecuado horario y el correspondiente Albergue, a la vez que debe llevarse a cabo una buena delimitación de la ruta y su adecuada señalización, tanto en Ferrol Vello y Magdalena como en el barrio de Esteiro y la salida de la ciudad, aplicando el debido rigor histórico a esta delimitación.
En el aspecto de la difusión debe publicarse una Guía del Camino que indique al viajero los hitos y distancias del itinerario y señalice los albergues y monumentos notables del mismo. 
Cumple asimismo realizar un Congreso que no solo tenga en cuenta el itinerario terrestre sino la singularidad de la Ruta Marítima, incidiendo en esta última que diferencia al Camino Inglés del resto de las rutas jacobeas. 
Para ello, además del Concello, deberían aportar su colaboración tanto la Universidad y la Iglesia, normalmente tan ajenas a la promoción de esta ruta como aquel, así como las asociaciones y los medios de comunicación verdaderamente ferrolanos. Particularmente, la revista Estudios Mindonienses podría jugar un importante papel en esta tarea.
Mientras tanto en Ferrol todo el mundo ha permanecido callado de forma indolente ante la interesada y negativa propuesta de aumentar a 300 kilómetros la exigencia para la obtención de la Credencial del Peregrino. Se debería aprender la lección que ha dado a Ferrol la ciudad de Mondoñedo, consiguiendo el galardón de Patrimonio Mundial para el Camino Norte en contraste con la proverbial incapacidad de Ferrol y la Diputación provincial coruñesa para potenciar el Camino Inglés.
jjburgoa@hotmail.com

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