El mar

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El mar es sinónimo de vida en las comarcas arousanas. Alrededor de él se han creado industrias y una buena parte de la economía depende de forma directa de lo que se obtiene de las profundidades de sus entrañas y de la arena de las playas. Desde aquellos tiempos en los que el mar era “libre” hasta ahora la evolución ha sido constante con la creación de las cofradías y las diferentes agrupaciones que han sabido avanzar hacia la profesionalización, aunque en este campo todavía queda un buen trecho por andar.

La extracción, depuración y comercialización supone toda una cadena que lleva consigo una gestión responsable de los recursos, ya que de ello depende el sustento de miles de familias. Los pósitos, a través de los patrones mayores y de los responsables de cada sector, sobre todo en el marisqueo, ponen especial celo en mantener sus concesiones bien provistas con resiembras, limpiezas periódicas y, más que nada, con la vigilancia para prevenir la lacra del furtivismo.

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