EL LATIDO DE FERROL

|

Dónde Me van a coger con 55 años, Beatriz? Esta es la pregunta de Antonio, electricista que lleva meses sellando la tarjeta de paro en la oficina del Inem después de que su empresa, auxiliar del naval, lo despidiera ante la falta de perspectivas en los astilleros. Paseamos por la Magdalena donde vemos cómo cada día cae un negocio donde antes había vida, donde vamos recordando los rostros de los autónomos y los trabajadores de esos lugares hoy cerrados. Los sentimientos se acumulan, la tristeza, la indignación, la frustración al recorrer las calles de una ciudad con infinitas potencialidades abandonada a la deriva por unos incompetentes que volverán a prometer cuando se acerquen nuevos períodos electorales. Ya no nos visitan conselleiros ni el presidente de ese PP de los recortes ajenos y los sobresueldos propios, ya no nos venden nuevos “contratos” convertidos hoy en papel amarillo en recuerdo de aquellos titulares de unos frívolos desvergonzados capaces de vender su alma a cambio de llenar urnas estafadas. Las declaraciones del incalificable presidente de Navantia, ese bien asalariado señor que echaba una sonata en los sofás de los astilleros mientras los trabajadores vivían con angustia en los patios la respuesta al dique, por las que pone en dudas su sostenibilidad y anunciando medidas de recorte drásticas sonrojan a cualquiera que tenga la mínima memoria para recordar aquella foto de Feijóo brindando por el “inminente” flotel en campaña electoral que se adjudicaría “sin concurso”, sus discursos comprometiendo el dique flotante en otras campañas o su “compromiso irrevocable” hace cinco años con el centro de reparaciones del naval en nuestros astilleros. Las mentiras vertidas por la Derecha que nos gobierna son intolerables para quien tenga el mínimo concepto de la ética personal, política y pública, aunque fácilmente demostrada con su voracidad por la imposición de los copagos a los enfermos crónicos, el tijeretazo a las pensiones o la segregación de ricos y pobres en el acceso a la educación. Pero Ferrol late aún en su agonía y no permitiremos que quienes se adueñan de la vida y muertes ajenas le escriban un epitafio. Entre todos haremos los que otros no saben ni quieren hacer.
Beatriz Sestayo Doce es abogada, secetaria general de los socialistas de Ferrol y parlamentaria autonómica

EL LATIDO DE FERROL