HASTA PRONTO

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Con el cartel de “no hay entradas” colgado en la taquilla, el Teatro Colón puso fin, de momento, a su programación. Loquillo , “A Solas”,  fue el encargado de  bajar el telón de una actividad que animó durante los últimos años el día a día cultural de la ciudad.
Un concierto que trajo de nuevo a Loquillo a A Coruña  con un espectáculo en el que la sobriedad poética primo sobre el espíritu rock, aunque por veces, la actitud “indomable” de este cantante emergiera sobre los textos poéticos con trazos inequívocos de su exuberante personalidad.
Loquillo no vino solo y si muy bien acompañado de unos versos a los que puso voz y que argumentaron una puesta en escena “teatral” que tuvo como eje central el poemario de Luis Alberto de Cuenca –Su nombre era el de todas las mujeres– a los que Gabriel Sopeña puso  música.  
“Nuestra vecina”, “La noche blanca”, “Cuando pienso en los viejos amigos” o “Cuando vivías en la Castellana”, se escucharon entrelazados con versos de John Keats,
Gil de Biedma, George Brassens, o Jacques Brel , entre otros autores. El que un día, allá en sus inicios artísticos, era considerado “demasiado rocker para los punks, y demasiado punk para los rockers” hoy se ha convertido en un “intérprete”, en toda la extensión de  esta palabra, transmitiendo el sentido original de los textos hechos canción,  así como su intencionalidad, logrando establecer, desde los primeros acordes de “Balmoral”, una conexión efectiva y  placentera con el público captando su atención de forma convincente.
Junto a él unos músicos muy solventes con un Jaime Stinus a la guitarra, que aún dentro de la sobriedad musical requerida, dejó muestras de su buen hacer musical en, por ejemplo, “El hombre de negro” de Johnny Cash.
Terminado el concierto, llegó el momento de la despedida al teatro. No le dije “adiós” y si un esperanzado “hasta pronto”,  a la espera de que pronto vuelva a recuperar su actividad. Un deseo que comparten miles de  personas que han disfrutado de su variada programación cultural a lo largo de estos últimos años.
Sea cual fuere el modelo de gestión elegido para su nueva etapa, este no debería bajar el listón programático al que nos “mal acostumbro” este referencial recinto.

HASTA PRONTO