Una más que peligrosa cuestión de dejadez

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hay algunas cosas que son difíciles de comprender. Por ejemplo, no es razonable que, a estas alturas, la Dirección General de Tráfico tenga que seguir haciendo campañas informativas en las que intenta, por activa y por pasiva, que los conductores se pongan el cinturón o que no utilicen el teléfono móvil cuando van al volante. Es evidente que cualquiera de esas dos acciones suponen un acto de dejadez por parte de sus perpetradores. Algo parecido pasa cada invierno cuando desde Sanidade se insiste en la necesidad de que determinadas personas, aquellas que se engloban en los grupos de riesgo, se vacunen contra la gripe. Pues ni por esas. O somos muy insensatos o es que en Galicia hay demasiados seguidores de las teorías antivacunas de Lidia Senra.

Una más que peligrosa cuestión de dejadez