DE BAMBI Y OTRAS esPECIES

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Ahí tienen a la vicepresidenta primera –reconocida “broncas” en el Parlamento desde su puesto en la oposición– pidiendo ahora “consenso, apoyo, colaboración, socorro al partido socialista al que, la futura pregonera de la semana santa vallisoletana, crucificó miles de veces.

Ahí tienen ustedes a los nuevos ministros –forman la legión más cavernaria de la derecha europea– pagando la inestimable ayuda de la Conferencia Episcopal (en los púlpitos y en la calle con pancartas) confundiendo a los ciudadanos con feligreses, en frase feliz que resume, como ninguna, las primeras medidas de los nuevos ministros.

Si repasan ustedes la lista (¿o la tonta?) encontrarán allí un importante número de divorciados o similares que no tienen ningún rubor en aprovecharse en lo que puedan, que es mucho, de la Santa Madre Iglesia.

Zapatero levantó la bandera de la ampliación y consolidación de los derechos cívicos, emprendió reformas para asegurar la laicidad del Estado y mejoró los servicios sociales

 

Incluso tenemos un ministro, que quiere retroceder al siglo pasado, que podía muy bien estar en la cárcel, pues el señor Gallardón, revisionista de la ley de interrupción del embarazo, dejó el Ayuntamiento de Madrid con un agujero de siete mil millones lo que, con la ley de Montoro, le habría acarreado responsabilidades penales.

Y estos –y sus “compa” de viaje, algunos de viaje hasta Estados Unidos, como el que fue ministro de los militares muertos en el accidente del Yack-42– se han dedicado con fruición a insultar, minusvalorar, al que fue presidente de España en la etapa más prolífica en la restauración de los derechos civiles y la dignidad de los ciudadanos.

Fue Rodríguez Zapatero y ya se lo reconocerá la historia como hoy lo hacen muchos de los que desertaron del PSOE hacia las praderas del PP, el que levantó la bandera de la ampliación y consolidación de los derechos cívicos, emprendió reformas para asegurar la laicidad del Estado y mejoró los servicios sociales.

Se le debe la Ley de la Dependencia, uno de los pilares de la sociedad del bienestar, que el tsunami de la crisis se llevó por delante y que la derecha “mira” de perfil. Durante su primera legislatura aumentó el número de becas, la inversión en infraestructuras (en Galicia se nota y mucho), el salario mínimo interprofesional, las ayudas a los parados… Y frente a una oposición cerril alimentada por la caverna mediática. El final lo conocen: no baja el paro, pero suben los recortes sociales.

A “bambi” le sucedió la especie que ahora sufrimos. Y a ZP, Rubalcaba. Esta es otra historia.

DE BAMBI Y OTRAS esPECIES