El tren

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He querido conscientemente esperar un tiempo prudencial para escribir este artículo de opinión. Muchas veces el transcurso del tiempo nos permite ver las cosas con una perspectiva y tranquilidad que la inmediatez del momento nos lo impide. A las 21.00h del día 24 de julio del presente año me encontraba conduciendo mi vehículo con destino a la Costa de la Morte. Escuchaba un CD de un grupo alemán llamado Alpha Ville, que me recuerda a mis años más jóvenes. Por esa razón no fui consciente de lo que en esos precisos momentos estaba pasando en una vía del tren en las cercanías de Santiago de Compostela. Cierto que la causa del accidente fue provocada por una grave negligencia del  maquinista, tal y como el mismo encausado reconoció en sede judicial y consta en los datos de la caja negra. Cierto que en esos momentos pudimos comprobar lo mejor de la sociedad gallega; la solidaridad sin límites y la ayuda generosa por el prójimo. Cierto también que las autoridades autonómicas, con el presidente Feijóo en cabeza, acudieron al lugar del accidente en los primeros instantes para impulsar si cabe aún más, los procesos de recuperación de cadáveres, heridos etc. Cierto que los gallegos pudimos comprobar la abundancia de medios  materiales y de profesionales de la sanidad pública, protección civil, bomberos, psicólogos, fuerzas de seguridad, que acudieron al lugar del accidente; con lo que una de las mentiras de la izquierda española –que los recortes del PP afectan a las personas– se ha visto descubierta a los ojos de la sociedad gallega.
Todos recordamos la imagen televisiva de 30 ambulancias en fila atendiendo a los heridos. Pero a pesar de lo expuesto, es más cierto que a los gallegos se nos ha mentido cuando se nos dijo que tendríamos un tren de alta velocidad. Ahora todos sabemos que nuestro tren no tiene las prestaciones de seguridad del AVE catalán o andaluz; y eso lo sabía perfectamente José Blanco la misma noche del accidente, que con una desvergüenza intolerable acudió a una televisión gallega a comentar, inicialmente el archivo de su causa penal, para posteriormente ocultar a las preguntas de la presentadora y tertulianos los pormenores de la ausencia de medidas complementarias de seguridad de las líneas ferroviarias a Galicia.

 

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