El Racing aleja todos los fantasmas

2013101322214422066
|

No fue el partido más vistoso del Racing en lo que va de temporada, pero sí fue el más completo. Por eso, el equipo ferrolano saldó su enfrentamiento frente al que era líder de la categoría –un Zamora que decepcionó a su paso por A Malata,– con una holgada victoria, la primera que consigue esta temporada como local. Fue la demostración de que el cuadro verde debería ser capaz de mantener la categoría sin problemas e, incluso, aspirar a más a poco que las cosas le vayan bien.
Al Racing le costó encontrarse cómodo en el partido porque su rival, aunque le dejaba empezar el juego, presionaba a partir del centro del campo para entorpecer las acciones ofensivas de la escuadra local. Por eso, las llegadas racinguistas a la meta del Zamora fueron escasas y, por momentos, demasiado atropelladas. Tanto fue así que las acciones a balón parado acabaron siendo su principal recurso ofensivo, aunque en realidad no acabaron significando peligro para su rival.
Al menos, el Zamora se dedicaba más a cortar el juego del rival que a generar peligro ante la portería contraria, a pesar de que un par de acercamientos sobre la portería defendida por Camacho dieron cuenta de su peligrosidad.Además, el paso de los minutos fue transformando la precipitación con la que el equipo ferrolano empezó el partido en claridad a la hora de presentarse cerca de la portería contraria. Por eso, la sensación de peligro fue creciendo hasta que una acción de Manu Barreiro por la banda derecha finalizó con un pase interior a Iosu Villar, que disparó cruzado ante el meta Imanol para adelantar a los suyos a falta de un cuarto de hora para llegar al descanso.
El tanto le dio tranquilidad al equipo ferrolano, que de ahí al descanso manejó de una manera hasta plácida el encuentro. Sobre todo, porque enfrente el conjunto zamorano no encontraba ningún camino para acercarse a la portería racinguista, así que sabía que tendría que cambiar mucho las cosas si quería sacar algo positivo de su cita en Ferrol.

tranquilidad
La tensión por ver cómo transcurrían los primeros minutos de la segunda parte, esos que en otras ocasiones le costaron muy caro al equipo ferrolano, desapareció gracias a la seguridad defensiva exhibida por el cuadro verde.Y eso, unido a que Iago Iglesias remachó a gol un balón suelto en la frontal del área tras una acción individual de Vela, acomodó la situación del Racing hasta llevarla a un punto que ya conocía.
No era la primera vez que, ya metidos en la segunda parte,  el cuadro verde tenía dos goles de ventaja así que, como en esas veces no fue capaz de mantener la renta, el Racing sabía que no tenía que dar el resultado por sentenciado si quería terminar venciendo. De esta forma, el partido se introdujo en una fase en la que el Zamora se vio obligado a estirarse en busca de la portería contraria, mientras que la escuadra rival quería aprovechar los espacios que dejaba su rival para dejar más sentenciado el choque.
Pero entre que el que era líder no demostró argumentos como para complicar al Racing y que el equipo ferrolano no fue capaz de cristalizar sus llegadas a la portería rival, el marcador se mantuvo inalterado hasta que en el tramo final del encuentro una llegada de Marcos Álvarez por la banda derecha concluyó con un centro que Manu Barreiro, en el segundo palo, cabeceó al fondo de las mallas. Era la mejor manera de sellar la primera victoria en casa de la temporada, esa que confirma que el Racing está llamado a estar más arriba en la tabla.

El Racing aleja todos los fantasmas