Feijóo confronta la “discordia crónica” de Cataluña con la “concordia natural” que hay en Galicia

anf participa na inauguración da sexta edición da xornada El mundo que viene, baixo o título Anticipando tendencias: muchas preguntas y algunas respuestas, organizada pola Asociación para el Progreso de l
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El presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, confrontó ayer la “discordia crónica” de Cataluña con la “concordia natural” de Galicia, que, según ha reivindicado, genera un “hábitat propicio” para la iniciativa empresarial.

En la inauguración de la sexta edición de la jornada El mundo que viene’de la Asociación para el Progreso de la Dirección (APD), Feijóo aprovechó para censurar también los “bandazos” en el ámbito de la transición energética, puesto que “nunca crean empleo” sino “solo pobreza”.

Al respecto, advirtió de que “por el camino pueden quedarse” trabajadores, entre los que citó a los de las plantas de Alcoa en San Cibrao y Endesa en As Pontes.

También alertó Feijóo sobre el riesgo de “dibujar un futuro feliz sin tener en cuenta las consecuencias de la desaceleración”, lo que ha visto “un error”. “No debemos volver a tropezar en esta piedra”, incidió.

A su juicio, la “inestabilidad” en España tiene “su epicentro en Cataluña”, mientras que la estabilidad lo tiene en Galicia. Son estos, en su opinión, dos modelos “antagónicos” en la “forma de ejercer el autogobierno”, que ha vinculado con “discordia crónica” y “concordia natural”.

La comunidad gallega es una “nacionalidad histórica que no precisa inventarse enemigos ni romper lazos”, destacó. Por el contrario, apostó por “agrupar” y utilizar el autogobierno como “instrumento de unificación”.

Así, citó al gallego asentado en Cataluña Antón Costas, para valorar su frase sobre que el pesimismo está sobrevalorado, y animó a los empresarios a seguir celebrando jornadas como la de este miércoles en países con futuro, que identificó con aquellos “en que llueva”, en alusión al día lluvioso en la capital gallega.

En el Auditorio Abanca, en su intervención, el titular del Gobierno gallego apostó por “no ocultar la realidad” como gobernantes, puesto que esa es una lógica “infantil”.

También cargó contra las “diversas versiones de populismo” e interpretó que “se alimentan”, precisamente, “de la incapacidad de admitir a tiempo las crisis”.

Sin embargo, señaló que la “cultura política” de Galicia está “alejada de las ensoñaciones”, y reivindicó el “realismo político” con el que su Ejecutivo adoptó medidas “con tiempo suficiente” y de una forma “progresiva”, lo que, para Feijóo, hizo “difícil” la aparición de “movimientos radicales que se nutren de la frustración”.

Para “gobernar la complejidad”, indicó que es preciso un “componente intuitivo importante” y defendió que la Xunta “intenta dar respuesta a las necesidades del futuro”, que relacionó con la cuarta revolución industrial.

En primer lugar, apostó por “innovar” tanto en sectores tradicionales como en otros “pujantes”; en segundo término, abogó por “preparar” las fábricas para el futuro (la industria 4.0); en tercer puesto se refirió a la incorporación de los avances tecnológicos a la vida cotidiana y en quinto apuntó al destino de recursos para la I+D+i.

También señaló a la preparación de las nuevas generaciones en nuevos perfiles profesionales y a la adaptación del sector logístico, extremo en el que avanzó que en “próximas semanas” su equipo prevé aprobar una estrategia de actuación.

Al arranque de El Mundo que Viene tomó la palabra el director general de la APD, Enrique Sánchez de León, quien perfiló sus impresiones sobre la situación global y retos de futuro.

Feijóo confronta la “discordia crónica” de Cataluña con la “concordia natural” que hay en Galicia