Mariscadores de la ría constituyen una cooperativa para mejorar la gestión de los recursos

la iniciativa pretende priorizar la calidad de los productos marisqueros jorge meis
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Con el objetivo de adaptarse a la realidad productiva actual y optimizar la gestión de los recursos marisqueros, un grupo de unos 60 trabajadores del sector asociados a las tres cofradías de la ría –Ferrol, Barallobre y Mugardos– acaban de constituir una cooperativa que aboga por una reestructuración no solo del proceso productivo sino, y sobre todo, del circuito de comercialización.

El proyecto cuenta en este momento con el respaldo de unos 60 trabajadores de las tres cofradías

Los primeros pasos de este proyecto de gestión integral se dieron en septiembre pasado, cuando volvieron a hacerse patentes las dificultades del sector marisquero de la ría, con un descenso brutal de los ingresos. Ramón Fernández Lourido, uno de los impulsores de la iniciativa, justifica esta decisión en que “o sistema das confrarías está anticuado porque non resposta ás necesidades do sector hoxendía”. “As eivas na comercialización do produto”, añade Manuel Bañobre, expatrón mayor de Barallobre, “son o cancro dos pósitos”. Este deterioro se ha acusado con la reinstalación en las bateas, que por su propia dinámica provoca que, señalan, “un venres, antevéspera de Noiteboa, cheguen á lonxa 1.700 quilos de ameixa de golpe. Iso non se pode defender no mercado de ningún xeito”.

La reorganización y reorientación del sistema productivo debe basarse en la explotación conjunta de los bancos marisqueros de la ría para, de ese modo, poder obtener de ellos el máximo rendimiento sostenible. “Para iso”, apunta o biólogo do pósito fenés, Joám Luís Ferreiro, “hai que traballar doutro xeito”.

 

cómo

El conocimiento exhaustivo de los mercados es una de las claves del proyecto. “Temos que saber onde acudir con cada produto e en cada momento”, subraya Ramón Fernández, De hecho, Bañobre señala que las experiencias de la cofradía a la que pertenece para mejorar la comercialización –página web, promociones, etc.–“teñen dado resultados relativos. Como confraría non somos quen de conseguir prezo para os nosos produtos”.

El establecimiento de un punto de venta único en la ría es una de las claves. En ese sentido, Ramón Fernández, recuerda que en los 10 kilómetros que separan Ferrol de Mugardos “non pode haber unha diferenza de prezos do 28%”. La asistencia técnica del pósito mugardés, Francisco Bastida, añade que esta unificación o acción conjunta puede extenderse también a la coordinación del trabajo extractivo, pues hay experiencias en otras zonas de Galicia, por ejemplo en la ría de Muros-Noia, que demuestran su eficacia. “Se puidéramos dispoñer de todos os bancos marisqueiros para as 100 mulleres a pé da ría sería máis doado aumentar a produción e incrementar os ingresos”, apunta o biólogo de Mugardos.

También deberían repartirse de otro modo las tareas que implica el marisqueo, cambio que, obligatoriamente, ha de erradicar determinadas rutinas, a juicio de los cooperativistas. “A profesionalización do sector significa que o traballo dun mariscador non pode limitarse á extracción”, denuncian. “O mar, como a terra, hai que traballalo, coidalo e preparalo para obter o mellor produto”, dicen.

En ese sentido, el sistema de cupos individualizados debería dar paso a otro de topes colectivos para reducir los gastos de explotación que genera la actividad. “Por que –se preguntan– para coller 10 quilos de marisco teñen que saír 10 mariñeiros ao mar? Non poden saír cinco e os outros cinco facer traslados ou outro tipo de traballos?”.

La constitución de la cooperativa está avalada por una serie de estudios económicos y técnicos que aconsejan su impulso definitivo. Aunque los promotores advierten de antemano de que los resultados no se dejarán notar de inmediato, recuerdan que en el medio plazo podría triplicarse la facturación de los mariscadores. “Nun principio ata medio milleiro de persoas poderían vivir dignamente, non como agora, e esa nómina podería incrementarse no futuro”, pronostica Ramón Fernández, al tiempo que recuerda que los empleados de las cooperativas del sector marisquero que funcionan en Galicia “viven razoablemente ben”. “De feito”, añade, “a maioría xa non son autónomos, senón asalariados, o que é unha garantía”.

Galicia, y la ría de Ferrol, debe competir en el mercado en calidad, no en cantidad. En ese sentido, los promotores de la cooperativa argumentan que hoy en día, en plena mundialización, puede importarse almeja babosa de Portugal a un precio irrisorio, por lo que no tiene sentido, señalan, que del banco de As Pías se saque marisco de 35 milímetros de talla.

Xentes do Mar de Ferrolterra, como en principio se denominará la cooperativa, busca la implicación de todo el sector marisquero de la ría, aunque reconoce que existen ciertas reticencias lógicas que esperan ir disipando cuando comiencen a verse los primeros resultados.

Mariscadores de la ría constituyen una cooperativa para mejorar la gestión de los recursos