Asturias pedirá un confinamiento domiciliario que Sanidad descarta aplicar de momento

El presidente del Principado de Asturias, Adrián Barbón, en rueda de prensa para anunciar las medidas | alberto morante
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Asturias va a endurecer las restricciones frente al coronavirus y pedirá al Gobierno que autorice el confinamiento domiciliario de la comunidad durante 15 días ente el aumento de la presión asistencial y de los contagios, una medida Sanidad descarta poner en marcha “en el escenario actual”. 

En este sentido, el Gobierno del Principado de Asturias decretó el cierre de toda la actividad económica no esencial de la región, entre ellos la hostelería. Asimismo, decidió el toque de alarma quedará fijado a las 22.00 horas.

Así lo decidió el comité de seguimiento del Covid-19 reunido ayer con una resolución que entrará en vigor el miércoles por un plazo de quince días. 

El consejero de Salud, Pablo Fernández, indicó que “si estuviese en su capacidad el Principado estaría decretando ya el confinamiento domiliciliario”. 

“Mientras tanto no podemos esperar y ponemos en marcha una resolución que entrará en vigor el miércoles que se basa en que salgamos lo mínimo posible de nuestros domicilios: ir a trabajar, ir a los estudios e ir a comprar”, manifestó el consejero, que junto al presidente del Principado, Adrián Barbón, insistió en que no se estaría hablando de un confinamiento similar al del mes de marzo en plena alarma.  

 “No es un confinamiento radical puro y duro”, sino más parecido al de la Fase 1, permitiendo “cierta movilidad” sobre todo teniendo en cuenta a determinados colectivos más vulnerables que necesitan, explicaron.

El Principado ya trasladó la petición al Ministerio que indicó que “comparte con el Principado las medidas adoptadas”.

Por otro lado, se suspenderá la educación universitaria y la actividad comercial no esencial. Es decir, sólo podrán seguir abiertos comercios como supermercados o tiendas de primera necesidad.

Sanidad descarta aplicarlo
Por su parte, el ministro de Sanidad, Salvador Illa, descartó ayer decretar confinamientos domiciliarios en los próximos días y confió  en que, con las medidas incluidas en el nuevo estado de alarma, se podrá controlar la evolución de la pandemia. 

El ministro pidió, asimismo,  “no entrar en una especie de competición para ver quién toma la medida más dura”. 

En este sentido, destacó que “ahora no lo prevemos. Ni estamos trabajando en ello ni lo prevemos. Pensamos que con el abanico de medidas que están a disposición de las autoridades de las comunidades autónomas para poder actuar es suficiente”.

De esta forma, insistió en que con las medidas disponibles actualmente (toque de queda, limitación de reuniones sociales o confinamientos perimetrales) se podrá controlar la pandemia. 

“Así se ha hecho, por ejemplo, en Cataluña, donde, sea dicho con toda la prudencia, estamos viendo una cierta estabilización de casos. O en Madrid, donde aplicamos medidas del mismo tipo hace ya unas semanas y hemos visto cómo se ha estabilizado y va bajando”, señaló Illa. 

Por su parte, las autoridades sanitarias catalanas no se plantean de momento pedir un confinamiento domiciliario , aunque el expresidente de la Generalitat, Quim Torra, instó a Illa a tener “preparado y planificado” un posible confinamiento domiciliario.  

Asimismo, Baleares tampoco se se plantea “en estos momentos” un confinamiento domiciliario, mientras el secretario general del PSOE de Ceuta, Manuel Hernández, animó al presidente de la Ciudad, Juan Vivas (PP), a solicitar autorización del Gobierno central para imponerlo.

Asturias pedirá un confinamiento domiciliario que Sanidad descarta aplicar de momento