El PPdeG se erige ante sus militantes en única garantía de gobierno y de estabilidad

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Los populares gallegos comenzaron ayer en Santiago la carrera hacia las elecciones municipales de mayo con una convención en la que se erigieron como únicos garantes de ser capaces de gobernar con estabilidad, ante el auge de nuevos partidos como Podemos o Ciudadanos.

El presidente del PPdeG, Alberto Núñez Feijóo, apuntó durante su discurso ante un millar de militantes que frente a la inestabilidad que proponen los otros partidos, los populares ofrecen un gobierno centrado en los aspectos que interesan a la gente.

Así se expresaba el dirigente popular en la convención del PPdeG, donde mantuvo un encuentro con el portavoz de la campaña del PP, Pablo Casado, bajo el lema “Por todo o que importa”.

“Los populares no van a mirarse a sí mismos, como hace el nacionalismo, ni a disimular, como hizo el PSOE esta semana en Madrid, ni la autoproclamarse líderes de nada, como hizo Pablo Iglesias”, afirmó Feijóo.

El PPdeG organizó la convención, dijo, para analizar los problemas que quedan por resolver, para mostrarse con humildad tal como es y para ponerse la disposición de las personas.

Salvapatrias

En este sentido, aseguró que los populares “no venimos aquí como salvadores de la patria, sino como servidores del pueblo”, porque lo que importa sobre todo a los gallegos –dijo– es que la economía siga creciendo, que el paro descienda, que el partido esté a la altura y que haya servicios públicos que funcionen.

Asimismo, el líder de los populares gallegos hizo hincapié en que la unidad es uno de los valores del PPdeG, algo que consideró útil e imprescindible para conseguir la estabilidad que se precisa en las instituciones y garantizar la gobernabilidad.

Frente a esta opción de estabilidad que representa el PP, Feijóo comparó la opción de un PSOE “más arrepentido de Pedro Sánchez que de Zapatero, de una Izquierda Unida en desintegración, de un partido nacionalista nuevo por semana, y de un Podemos que dice que todos estos son casta pero que mejor no se presenta o sí, pero con otro nombre”.

Como apuntó, no es de extrañar que se autodenominen “mareas” porque “tanta sigla, tanta división, tanta confusión, cualquiera no se marea”, tal y como se vio esta semana en el debate sobre el estado de la nación.

Según Feijóo, allí se vio que, por una parte, hay un Gobierno que presenta los resultados de un plan de reformas, que tiene una línea a seguir y puede presentar una hoja de ruta para el nuevo ciclo económico. Es por la otra, dentro y fuera del Parlamento, discursos contradictorios y ninguna propuesta.

En este sentido, concluyó que se no son capaces de ponerse de acuerdo en su tarea de oposición, basta con imaginarlos gobernando, una tarea bastante más compleja.

Alternativas

Con respecto a esto, Feijóo reflexionó sobre qué habría pasado en estos tres años con esta alternativa al Partido Popular con un PSOE que pensaría que los españoles estaban satisfechos con lo que hicieron en tiempos de José Luis Rodríguez Zapatero y siguiendo por la misma línea; con socios nacionalistas solo preocupados por poner cajas de cartón para votar referendums. También con una Izquierda Unida “implosionando” y con “Podemos diciendo que eso que manda la UE no hay que hacerlo, que no hay que pagar deudas”.

Según concluyó, lo que habría pasado sería que se habrían perdido tres años de este camino que se empezó a recorrer.

Feijóo apuntó que “queda mucho por hacer pero llevamos mucho hecho”. Con respecto a esto, añadió que los populares están dispuestos a escuchar, proponer y seguir esforzándose por todo aquello que les interesa a los gallegos.

En esta línea, señaló que “si no sabemos interpretar lo que dice la gente no merecemos gobernar”.

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