Ganar en A Malata y hacerlo con regularidad, determinante

Dani Nieto intenta driblar al portero del Compostela ante la atenta mirada de dos defensores | Jorge Meis
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La igualdad en el grupo de Segunda División B en el que el Racing milita es tal que la diferencia entre estar luchando por evitar el descenso o rozar las plazas que dan derecho a pelear por el ascenso es de apenas un puñado de puntos. Los conseguidos por el cuadro verde el pasado domingo en Pasarón lo han alejado momentáneamente del peligro para acercarlo a esos puestos de privilegio en los que aspira a acabar la primera fase.  

Pero afianzarse en este camino pasa por seguir sumando de tres en tres y, sobre todo, hacerlo en A Malata. Esas son las dos asignaturas pendientes de los departamentales, que esta campaña solo han sumado una victoria actuando como locales y que, además, todavía no saben lo que es ganar dos encuentros de forma consecutiva. De ahí que el choque del sábado en Ferrol ante el Celta B, como el de hace unos días en Pasarón, sea vital para marcar las aspiraciones futuras del equipo verde.

“Ahora nos viene otro rival directo”, advierte Dani Nieto, “esperemos ganar un par de partidos seguidos que nos den el impulso que nos falta para estar arriba”. A pesar de que los resultados no estaban siendo los deseados, el estado de ánimo en el vestuario del Racing siempre ha sido bueno, “sabíamos que los resultados iban a llegar”; aunque haber vencido a un rival directo como el Pontevedra, y la forma en la que se hizo, siempre es un acicate para que “el ambiente sea mejor” y afrontar con más confianza este tramo del campeonato. 

Ello pasa por romper ese pequeño maleficio que este año parece perseguir al Racing en A Malata y eso que “el trabajo es el mismo, todas las semanas muy serio. No hacemos nada diferente cuando jugamos fuera o en casa... Es cuestión de tiempo que también consigamos buenos resultados en casa”, tranquiliza Dani Nieto ante la inminente visita de un adversario como el Celta B, “con gente joven, competitiva, muy buena, que ganó al Deportivo jugando muy bien y que han demostrado que son capaces de ganarle a cualquiera. 

Un rival ante el que confía en, a nivel personal, mantener la “evolución positiva, en mi condición física y en mi juego”, que ha seguido desde que comenzó el campeonato. De hecho, el choque ante el Pontevedra cobra un significado especial para él, porque demostró “que no tengo que salir solo para decidir partidos y aportar cosas en ataque, sino que defensivamente soy un jugador de equipo. Creo que yo y el resto dimos una buena imagen y el equipo estuvo muy junto y serio en todo momento”. 

Sin embargo, es indudable que para un jugador con un evidente perfil ofensivo como el suyo marcar es también importante y ello, por ahora, se le ha resistido, “aunque no creo que sea una cuestión de estar mejor o peor, sino de que a veces entra el balón y otras no, como les pasa a los delanteros con las rachas. Lo importante es que todos hicimos un partido serio que demostramos que podemos ganar y estar entre los mejores”.

Ganar en A Malata y hacerlo con regularidad, determinante