La asociación Arraigo celebra semanalmente meriendas solidarias para los necesitados

las meriendas solidarias en las que colaboran voluntarios se celebran los lunes
|

Si la solidaridad de los ciudadanos aumenta en estos tiempos de crisis también lo hace la de las entidades, que diversifican su actividad para poder dar salida a las necesidades de colectivos concretos.

La asociación Arraigo –de la que es presidenta Patricia Cordo Ares–centra su ayuda en las personas que hacen su vida e incluso duermen en la calle. A ellos les llevan mantas y ropas de abrigo, comida que no necesite preparación previa y les ofrecen una vez a la semana unas meriendas que sirven para compartir, además de la comida, un rato de compañía.

Las meriendas solidarias se realizan todos los lunes, de 20.30 a 23.30 horas, en un local que les cede la asociación Érguete Ferrol, en el barrio de Canido y a ellas acuden entre diez y veinte personas.

Pero el pasado mes de diciembre ha sido una temporada de trabajo, de recogida de mantas, de ropa de abrigo y de alimentos, con los que se han hecho bolsas individuales, clasificadas para aquellos que tienen cocina (alimentos como pasta, legumbres o harina) y los que no tienen útiles de cocina (latas de conserva, leche, cacao o galletas). La colaboración ha sido muy alta, como explican desde la entidad, de hecho han llegado a un punto en que no tienen sitio para albergar más alimentos y ropa y la mayoría está siendo guardada en los hogares del personal de la junta directiva de la asociación. Por eso les urge un local donde, además de desarrollar actividades, puedan acumular el material con el que cuentan.

De hecho, uno de los proyectos de Arraigo es la puesta en marcha de un banco de alimentos, para lo que el local sería algo imprescindible. La cesión de un espacio, teniendo en cuenta la cantidad de bajos vacíos que existen en la ciudad, sería para esta entidad sin ánimo de lucro algo prioritario.

Entre sus proyectos futuros está también uno a desarrollar con la cárcel de Teixeiro. La asociación quiere trabajar especialmente con las mujeres que dejan el centro y están en riesgo de exclusión social, con el fin de orientarlas sobre sus posibilidades.

La asociación Arraigo celebra semanalmente meriendas solidarias para los necesitados