Denuncian a una mujer del centro de Ferrol por no dejar dormir a los vecinos

Ventana calle Almedra 2 tercero
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La comunidad de propietarios del edificio de la calle Almendra número 2 de Ferrol se ha visto obligada a acudir a los medios de comunicación para denunciar la situación generada con una vecina que está ocasionando muchos problemas en el inmueble. Según aseguran, la mujer se pasa las noches arrastrando muebles y con la radio a todo volumen, impidiendo que se pueda conciliar el sueño, además de mantener una deuda con la comunidad de unos 6.000 euros.
Los vecinos ya recurrieron al juzgado en tres ocasiones, pero la denunciada no acude a los juicios y, al parecer, la Policía les comenta que las acciones que se pueden emprender contra ella están pendientes de un informe de la Fiscalía.
Según explicaron a este periódico dos de los miembros de la comunidad de propietarios, Fernando Rey Méndez y Juan Antonio Piñón, las difíciles relaciones con esta vecina se ven agravadas en el caso de este último, que es vendedor de la ONCE, al que, al parecer, amenazó en varias ocasiones con tirarlo por las escaleras e incluso con matarlo.
Algún vecino, como el que vivía en el piso de abajo de la mujer, ya se marchó de su vivienda y los restantes no saben qué hacer ni a quién recurrir.
La deuda acumulada por la denunciada se refiere, en parte, al cambio de contadores del edificio, después de que un técnico de la compañía Fenosa los hubiese revisado y aconsejase la instalación de unos nuevos para evitar un posible incendio. Otra parte de la derrama corresponde a la avería del ascensor.
Según explicaron los vecinos, se trata de la misma persona que hace unos meses “obligó” a cerrar la oficina de Turismo que estaba situada en la calle Magdalena de Ferrol, trasladando el servicio al edificio de la Xunta situado en la plaza de España.
Al parecer, la mujer había manipulado la zona de contadores y cortó el suministro de luz en el portal del inmueble alegando que la Xunta le debía dinero. Este hecho se produjo a principios del pasado mes de julio, por lo que el personal de la oficina estuvo una semana sin poder trabajar con los ordenadores y utilizando la luz del día para atender a la gente, y volvió a repetirse días después. n

Denuncian a una mujer del centro de Ferrol por no dejar dormir a los vecinos