Buscan a un joven vecino de Ferrol desaparecido desde la noche del pasado sábado

Una de las fotos de Jonathan que familia ha usado para encontrarlo
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La Policía Nacional busca desde ayer a un vecino de Ferrol, Jonathan Fiel Cabadas, de 26 años, que lleva desaparecido desde el pasado sábado. El joven, originario de Pazos de Borbén y criado en Ribeira, lleva tres años viviendo en Ferrol con su madre y la pareja de esta. Actualmente, trabaja como monitor en el centro de día de la asociación Nuestra Señora de Chamorro, que atiende a personas con discapacidad intelectual.

El desaparecido mide alrededor de 1,74 metros y pesa unos 80 kilos, tiene el pelo moreno y corto y ojos oscuros. Además, lleva dos tatuajes, uno en la espalda, con unas cartas y unos dados, y otro con símbolos, explicó la familia. La jornada de su desaparición llevaba un pantalón vaquero corto y ancho, un jersey y una chaqueta negra, según detalló una amiga con la que convivía desde hace un mes.

Los últimos contactos con amigos y familiares se produjeron en las horas finales del día. Su compañera de piso contó que Jonathan acudió poco después de las 21.00 horas a la casa de la niñera –donde se encontraba el hijo de esta– para llevarle el chupete al pequeño. La cuidadora, en conversaciones con la familia del chico, reconoció que lo había notado extremadamente serio.

Poco más tarde, sobre las 21.30 horas, su madre se mensajeó con él por Whatsapp. El joven desaparecido le escribió diciendo que estaba en Alcampo limpiando el coche –un Ford Fiesta rojo, con matrícula PO-3195-AM y con una pegatina de Cadena Dial en el capó– y que cuando terminase se lo llevaría a casa.

posible huida
La última persona que lo vio fue un camarero –y amigo del desaparecido– que trabaja en el Vip Burger de la calle María y al cual fue a visitar en torno las 22.30 horas del sábado. El empleado contó a la familia de Jonathan que este le había pedido dinero alegando que era para el hijo de su pareja, algo que niega su compañera sentimental. Al parecer, no habría sido la única persona a la que pidió ayuda económica con diferentes excusas, pues también acudió a otros amigos y compañeros e incluso llegó a pedirle 150 euros a su padre, que vive en Ribeira, diciéndole que eran para pasar la ITV.

Sin embargo, ninguno de ellos accedió a prestarle dinero, pues conocían que el joven había tenido problemas con el juego en el pasado. Por todo esto, su entorno no descarta que se trate de una huida voluntaria por haberse visto “acorralado” por algún tipo de deuda, aunque todas las hipótesis están abiertas.

Su móvil permanece apagado desde, al menos, esa medianoche, cuando su compañera intentó mandarle un Whatsapp que nunca recibió. Fue precisamente esta mujer la que dio la voz de alarma cuando llegó a casa de trabajar, sobre las 03.00 horas de la madrugada y se percató que no había nadie en el domicilio que compartían.

“Habíamos discutido ese día, pero no fue nada que se saliese de lo normal”, explicó ella. La joven pensó, en un principio, que debido a esa disputa podría haberse ido a casa de su madre, donde vivía hasta hace unas semanas. Sin embargo, la madre de Jonathan le confirmó que no sabía nada de él desde las nueve y media de la noche y que, de hecho, no le había llevado el coche tal y como ella le había pedido.

El lunes por la mañana su familia presentó la denuncia por la desaparición en la comisaría de la Policía Nacional de Ferrol, que comenzó entonces su búsqueda. Varias patrullas rastrearon las zonas que el chico solía frecuentar, como Chamorro o Cabo Prior. Además, amigos y familiares hicieron rastreos de forma particular por toda la comarca, sin que hasta el momento se haya dado con él.

Buscan a un joven vecino de Ferrol desaparecido desde la noche del pasado sábado