El plan de tráfico empezará a negociarse a principios de año

Comercios abiertos
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Gobierno, comerciantes, hosteleros  y vecinos se sentarán en las primeras semanas del mes de enero para debatir el nuevo plan de tráfico, que contempla una reordenación de la zona azul, con plazas reservadas para los residentes y aparcamientos exprés que serán controlados con un sistema de videovigilancia. Estos espacios se utilizarán para realizar gestiones breves, de unos 20 minutos, por lo que garantizan una rotación continua de vehículos. Además, se reorganizará la carga y descarga, eliminando zonas que ahora mismo no tienen demasiados establecimientos comerciales o de hostelería alrededor.  La propuesta –cuyo borrador inicial ya fue presentado al Centro Comercial Aberto de A Magdalena, a los hosteleros  y a la Asociación de Vecinos del barrio– regula 800 plazas de aparcamiento, de las que 250 se destinarían a zona verde, es decir, a residentes.
El presidente de ACOF, Cristóbal García Nores, espera que la iniciativa se aplique cuanto antes y en principio asegura que “cualquier cambio de nada a algo siempre es una mejoría”. Precisamente la falta de un plan de tráfico y las multas, a su juicio excesivas, que se impone en el centro de la ciudad, son uno de los caballos de batalla de los comerciantes, que entienden que esta situación provoca la “huida” de clientes del centro de la ciudad. “En Parque Ferrol lo primero que hicieron fue crear mil plazas de aparcamiento”, apunta García Nores para significar la importancia que el estacionamiento tiene como factor dinamizador del comercio.
En cuanto a las multas, el presidente del Centro Comercial Aberto considera que imponer sanciones de 200 euros “es injustificable en un momento de recortes”. “Estamos a favor de las multas con un sentido educativo, no solo recaudatorio” –sostiene– “ y creemos que con 50 euros el conductor va educado y castigado; el partido de los recortes tiene que darse cuenta”.
Colocar más zona azul en las calles con más comercio y hostelería y más zona verde donde se concentra más vivienda es, para los comerciantes, uno de los aspectos positivos de la propuesta. La videovigilancia, por su parte, necesita explicaciones claras sobre la fórmula que se emplearía, según García Nores, porque “también hay que ser un poco permisivo y desde luego es preferible el trato con las personas; lo lógico sería que hubiera más presencia policial en las calles”.
El concejal de Tráfico, Pablo Cal, no quiso poner horizonte temporal a la implantación de este plan, que sí espera tener consensuado lo antes posible. Los cambios legales a los que obligará su puesta en marcha –será necesario modificar la actual ordenanza– y los trámites administrativos para gestionar cuestiones como la videovigilancia son factores que influirán de manera determinante en los plazos para la entrada en funcionamiento de estas nuevas medidas. A la vista de los años que lleva la ciudad sin abordar esta cuestión, el edil considera que “no se pueden quemar etapas” y hay que ir trabajando teniendo claro lo que se quiere hacer y alcanzando consensos.
Una vez que se haya reunido con comerciantes, hosteleros y vecinos, el gobierno presentará el plan a la oposición para que puedan realizar también sugerencias y aportaciones. Será entonces cuando comience la fase de implantación, siempre sujeta a cambios si se ve que hay algo que no funciona.

El plan de tráfico empezará a negociarse a principios de año