Con ánimo de revancha

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 La misma temporada –hace cuatro– que el Racing descendió a Tercera, Manu Barreiro puso fin a su primera etapa en la categoría de bronce formando parte del Zamora. Ahora, de vuelta a Segunda B, el delantero racinguista se vuelve a encontrar con sus ex, algo que, si ya de por sí es motivante, más en este caso por el hecho de que el cuadro castellano es el líder actual de la categoría y, además, el equipo ferrolano aspira a lograr su primera victoria liguera como local para mejorar su situación clasificatoria.
Además, Manu Barreiro tiene el aliciente de desquitarse del mal recuerdo que le dejó su paso por Zamora. El jugador recuerda con amargura esa etapa, que no llegó a durar dos meses porque “casi desde el principio tuve problemas tanto con el entrenador –el brasileño Beto Bianchi– como con el presidente –José María Casas–”. El delantero santiagués llegó en el mercado de invierno de la temporada 09/10, procedente del Jerez de los Caballeros, para apuntalar la parte ofensiva de la escuadra castellana, pero el club oficializó su despido antes de concluyese el mes de marzo achacándole bajo rendimiento, falta de implicación y, además,  salidas nocturnas que afectaban su rendimiento en el campo.
“Se me trató de manera injusta... pero de todo se aprende”, se defiende el máximo goleador racinguista en lo que va de temporada. Por eso, el jugador encara el encuentro con un ánimo de revancha que le lleva a tener ganas de brillar de manera especial. “Es una etapa del pasado y ojalá pueda refrendar con goles el presente tan bueno que estoy viviendo en Ferrol”, confiesa antes de afirmar que “no tengo nada que demostrarle al Zamora ni a nadie. Además, tanto mis compañeros como yo somos buenos jugadores de Segunda B y en todo momento hemos dado la talla”.

SORPRESA
Enfrente del Racing va a estar mañana el líder de la categoría, un Zamora en el que apenas quedan jugadores con los que Manu Barreiro coincidiese –eso sí, su recuerdo más cariñoso es para el utillero de la entidad–. Esa posición sorprende un tanto al delantero racinguista –“es que el tiene bastantes jugadores que casi ni jugaron en Segunda B”, afirma sorprendido–. También por el nivel que le vio hace dos semanas cuando se enfrentó al Compostela, partido que perdió por 4-0 y en el que el cuadro de la capital de Galicia fue, a su juicio, “infinitamente superior”. Sin embargo, el hecho de que ya haya sumado quince puntos indica que “algo estará haciendo bien y hay que respetarlo como el líder que es”.
El recuerdo del que fue capitán del club zamorano, Agustín, que falleció hace unos meses víctima de una enfermedad, es el factor que desde el club zamorano se esgrime para explicar la unión que se ve en el conjunto en lo que va de temporada. Manu Barreiro también recuerda al mediocampista con mucho cariño –“era una persona increíble y me imagino que se apoyarán en esa desgracia para que les dé alas para conseguir lo puntos”, reconoce–, pero espera que en el encuentro de mañana no le baste a la entidad zamorana para hacerse con los tres puntos en juego.

Con ánimo de revancha