La Fundación Araguaney denuncia "intereses ocultos" tras el conflicto en Siria

el presidente de la fundación araguaney-puente de culturas, el palestino-gallego ghaleb jaber ibrahim, posa en un sillón procedente de siria, durante una entrevista con efe en santiago de compostela, en la que denuncia intereses econó
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La diferencia de posturas por parte de diversos países sobre el conflicto en Siria obedece a "intereses ocultos" sobre la canalización de recursos energéticos de Oriente Medio hacia Occidente, según el presidente de la Fundación Araguney-Puente de Culturas, el palestino Ghaleb Jaber Ibrahim.

En una entrevista con Efe, Ghaleb suscribió así un teoría conspirativa según la cual Qatar y otras petromonarquías del Golfo Pérsico, con el apoyo de Estados Unidos, respaldarían la caída del régimen dictatorial de Bachar Al Asad, aliado de Moscú, a cambio de construir una conducción a través de Siria para transportar gas natural y petróleo del Golfo Pérsico al Mediterráneo.

En base a dicha teoría, tras una eventual caída del régimen de Al Asad, los países occidentales habrían suscrito un compromiso con países de Oriente Próximo que financian a los rebeldes para que, tras la caída del régimen de Al Asad, el nuevo gobierno sirio "consintiera construir un oleoducto y un gasoducto" para favorecer el trasvase de esos recursos energéticos a la cuenca mediterránea.

Según Ghaleg, dichas instalaciones "abaratarían los costes" y permitirían además evitar el transporte marítimo por zonas más expuestas a riesgos.

Agregó que si Moscú mantiene un firme respaldo al régimen de Al Asad es, en parte, porque ese compromiso supondría "un golpe mortal para la economía de Rusia", uno de los principales proveedores de energías fósiles de los países europeos.

El proyecto de esas instalaciones permitiría "colocar gas natural de manera más rápida, más barata y con menor chantaje en Europa, lo que explica la postura contraria de Rusia", indicó Ghaleb.

En su opinión, esa "maniobra" contribuiría además a debilitar al régimen dictatorial de Irán y a reconfortar la seguridad de Israel en la zona.

El empresario de origen palestino afincado en Galicia, donde cursó sus estudios universitarios y estableció la citada fundación, promotora del diálogo entre culturas, especialmente con iniciativas entre Europa y Oriente tales como el festival internacional de cine euroárabe Amal, destacó los avances en la comprensión intercultural mutua en los últimos años, pero lamentó que los atentados de 2001 instigados por Al Qaida han hecho retroceder algunos logros.

"Las políticas estadounidense e israelí está aún marcadas por tirar puentes y construir muros", criticó Ghaleb, quien señaló que "desde 2001 hay un recorte de derechos" y "muchas de las conquistas alcanzadas tras la Segunda Guerra Mundial las estamos perdiendo" debido a la influencia de "minorías políticas dirigidas por corporaciones".

En su opinión, los países occidentales deberían enfatizar, en estos tiempos de crisis, determinados valores fundamentales como la "cultura de la solidaridad, el apoyo mutuo y la redistribución de riqueza" que tanto han contribuido a su progreso económico y social en momentos de las graves depresiones y conflictos.

En ese sentido, abogó por una resolución del conflicto en Siria mediante el diálogo en el seno de las Naciones Unidas, ya que advirtió de que los miles de muertos, heridos, refugiados, desplazados y víctimas de todo tipo pueden aumentar si no hay voluntad política para superar las diferencias y más transparencia en los intereses de los países productores de energía.

La Fundación Araguaney denuncia "intereses ocultos" tras el conflicto en Siria