El Racing aprieta al líder

El racinguista Bruno Rivada cabecea hacia la portería contraria en una de las ocasiones más claras de las que dispuso el equipo ferrolano | última hora
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No fue el Racing el primero en romper la imbatibilidad del Atlético Baleares, que con su victoria de ayer por 1-0 eleva a catorce el número de partidos que lleva sin perder en el Estadio Balear esta temporada. Al equipo ferrolano, al menos, le queda la satisfacción de haber tenido al líder contra las cuerdas, sobre todo en una segunda parte de la que fue evidente dominador y solo le faltó la claridad necesaria para finalizar alguna de sus acciones de manera positiva para llevarse, al menos, el empate..

Consciente de la dificultad de la misión que tenía por delante, el Racing se preocupó en primer lugar en protegerse en su parcela defensiva. De nuevo con una línea defensiva formada por cinco jugadores, el cuadro verde consiguió que los primeros minutos de partido discurriesen por unos cauces de igualdad en los que, a pesar de que la escuadra local era la que ejercía el control, en realidad apenas era capaz de acercarse a la portería rival. Enfrente, un remate del racinguista Bruno Rivada fue la opción más clara de este tramo inicial del enfrentamiento.

El paso de los minutos, sin embargo, acrecentó la sensación de dominio de la escuadra local, que fue adelantando sus líneas ante un rival que, por contra, se fue metiendo cada vez más atrás. Con este decorado, las acciones a balón parado empezaron a ser sinónimo de peligro para el cuadro verde hasta que, pasada la media hora de partido, un saque a la espalda de la defensa racinguista finalizó con el remate a gol de Gabarre. El Atlético Baleares ya tenía con él lo que había conseguido en todos los partidos del campeonato que jugó en su feudo pero, sobre todo, lo que convirtía la misión en casi imposible para un Racing que ya cambió de cara antes de alcanzar el descanso.

Cambio

Entró el Racing a la segunda parte con una nueva estructura táctica –una línea defensiva de cuatro efectivos– y dispuesto a meterle el miedo en el cuerpo al Atlético Baleares. Un par de acercamientos a la portería local –incluido un remate al poste– dio cuenta de ello. Incluso la entrada de Pablo Rey redobló la apuesta racinguista y le hizo disponer de su mejor ocasión de lo que se llevaba de partido gracias al disparo del capitán racinguista tras una acción individual que se fue a las manos del mete local.

Con el equipo ferrolano más cómodo sobre el terreno de juego, el partido se convirtió en un ataque constante en busca de encontrar un hueco en la defensa del líder del grupo 1. Al Atlético Baleares, mientras, le bastaba con mantenerse bien plantado en su parcela defensiva e intentar buscar su oportunidad a la contra, aprovechando que los espacios en la mitad de campo visitante iban siendo cada vez mayores.

Nada cambió con el paso de los minutos. Si acaso, el dominio racinguista se hizo cada vez más insistente ante un rival que, por momentos, parecía que a lo único que se dedicaba era a achicar balones. El cuadro verde, sin embargo, no fue capaz de traducir su insistencia en ocasiones claras para marcar –solo acercamientos sueltos y balones al área– pero sin llegar a crear peligro claro sobre la portería local. Incluso la opción más clara fue para la escuadra local con un remate de Luca Ferrone que se marchó al palo, pero ni unos ni otros fueron capaces de mover el marcador y los tres puntos, como casi siempre en la presente temporada, se quedaron en el Estadio Balear. Habrá que espera para que alguien sea capaz de conseguirlos. l

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