La subasta de producto interrumpible determinará el futuro de Megasa

Megasa
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La Secretaría de Estado de Energía continúa dando pasos para la implantación de un nuevo sistema que regule el servicio de gestión de la demanda de interrumpibilidad, un mecanismo que en momentos de gran demanda eléctrica compensa económicamente a los grandes consumidores industriales, entre ellos Megasa, a cambio de reducir su actividad y garantizar el suministro doméstico.
El establecimiento de un nuevo procedimiento, de carácter competitivo, como es la subasta, ya se conocía a través de la orden publicada en el BOE el 1 de noviembre del año pasado, pero la publicación de las reglas que regirán el proceso y el modelo de adhesión para participar en las pujas no se hicieron públicas hasta el último viernes.
En estos nueve meses de paréntesis se ha conocido también  la decisión de un considerable número de empresas potencialmente beneficiarias de esta retribución –son algo menos de 150 en el conjunto del Estado– de recurrir la citada orden por mantener la discriminación en función de la potencia instalada y de la disposición de producto interrumpible.
El presidente del comité de empresa de Megasa, Carlos Bascoy, señaló ayer que el contenido de la resolución de la Secretaría de Estado de Energía, viene a confirmar lo que ya se sabía y que la plantilla, formada por 200 trabajadores,  sigue a la expectativa. “Até que non se celebre a subasta non saberemos cal é o novo escenario e como lle vai afectar á empresa”, dijo.
De hecho, en estos momentos se está aplicando el anterior, aprobado en 2012, que, como se sabe, retribuye de diferente manera –35 o 20 euros megavatio– a los consumidores industriales en función de la potencia y que ha ocasionado a la siderúrgica de Xuvia un agravio comparativo con respecto a empresas del mismo sector, como es el caso de Celsa Barcelona. n

La subasta de producto interrumpible determinará el futuro de Megasa