Lagarde afronta el reto de mantener en el BCE la política monetaria de Draghi

Luxembourg (Luxembourg), 09/10/2019.- European Central Bank (ECB) President Mario Draghi at the start of the Eurogroup meeting in Luxembourg, 09 October 2019.The Eurogroup will have a follow-up discussion on the economic outlook in the eurozone. (Luxembur
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La próxima presidenta del Banco Central Europeo (BCE), Christine Lagarde, continuará la política monetaria que ha seguido Mario Draghi al frente de la institución, mientras se enfrenta al reto de lograr el consenso en el Consejo de Gobierno y seguir adelante con la unión bancaria.

Licenciada en Filología Inglesa y diplomada en Derecho, Lagarde se convertirá el 1 de noviembre en la primera mujer al frente del organismo monetario, donde sucederá a Mario Draghi, que ha presidido el BCE entre 2011 y 2019.

Lagarde llega el 1 de noviembre a la presidencia del BCE en un momento en el que el crecimiento económico de la zona del euro se debilita, en el que Alemania probablemente ha entrado en recesión técnica en el tercer trimestre y con un Consejo de Gobierno dividido sobre la dirección que debe tomar la política monetaria.

Para hacer frente a esa debilidad de la región, mayor de la esperada hace unos meses, el Banco Central Europeo aprobó el pasado septiembre un paquete de estímulos monetarios, entre ellos nuevas compras de deuda pública y privada.  

A ello se suma el hecho de que los tipos de interés se encuentran en mínimos históricos, algo de lo que los bancos se quejan porque afecta a sus beneficios. El BCE presta a los bancos semanalmente al 0% y les cobra un 0,50% por el exceso de reservas, aunque en diciembre también decidió eximir del pago de intereses a una parte del exceso de liquidez que mantengan, hasta el séxtuplo de las exigencias de reservas mínimas.

Tras haber comprado deuda por valor de 2,6 billones de euros, desde marzo de 2015 y hasta finales de 2018, este año el BCE iba a normalizar su política monetaria, pero el debilitamiento económico, en gran parte por el daño que causa la guerra comercial entre EEUU y China y el Brexit, le ha llevado a cambiar el rumbo.

Europa atraviesa una época de populismos, desencanto con la Unión Europea y búsqueda de una identidad nacional en algunas regiones, que dificulta el avance en la unión económica y monetaria y en la unión bancaria.

La política monetaria tan expansiva de Draghi ha sido criticada en los países centroeuropeos como Alemania, Holanda y Austria, que la consideran una forma de financiar a los estados y no obligarles a que hagan reformas y reduzcan su gasto excesivo. Fruto de esa disparidad de criterios, apenas dos semanas después de aprobarse los nuevos estímulos monetarios, dimitía por sorpresa la alemana Sabine Lautenschlager, que era miembro del Comité Ejecutivo y vicepresidenta del Consejo de Supervisión del BCE.

Por ello, algunos medios de comunicación alemanes consideran que Lagarde debería unir al Consejo de Gobierno, pese a las diferencias, y garantizar continuidad en la política monetaria del BCE, para así no confundir a los mercados.

Conocida por sus capacidades comunicadoras y de mediación, al haber sido ministra de Economía y Finanzas de Francia, Lagarde también tiene la oportunidad de hacer un llamamiento a los gobiernos para que ajusten sus políticas fiscales o realicen reformas y no pongan en peligro la estabilidad financiera.

Lagarde afronta el reto de mantener en el BCE la política monetaria de Draghi