“Querría pitar partidos cada vez más importantes”

Charla de Ignacio Iglesias Villanueva a la plantilla de la Unión Deportiva Somozas sobre las novedades arbitrales de la temporada 2014/15 de fútbol Anexo al Manuel Candocia Jorge Meis (21-8-2014)
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Alcanzar los cien partidos como árbitro de Primera División –ya son 101 tras el Espanyol-Valencia que pitó el pasado martes– es un buen momento para que Ignacio Iglesias Villanueva (Pontedeume, 1975) haga balance de lo hecho hasta ahora y hable de lo que espera del futuro. El colegiado eumés, que también acude como asistente a encuentros internacionales, vive su sexta campaña en la máxima categoría nacional. A cinco años de alcanzar los 45 que obligan a la retirada a cualquier colegiado –“estés bien, mal o regular”, recuerda–, explica que su única intención es trabajar duro, seguir mejorando y estar al nivel de una competición tan exigente. “Pero, como es tu vocación, es un placer”, apunta.

- ¿Qué sensaciones le genera haber alcanzado los cien partidos en Primera?
- Cuando empecé en el arbitraje mi sueño era llegar a Primera División, pero alcanzar cien partidos en la categoría era algo a largo plazo. Primero se trataba de encajar bien en la categoría, después ir mejorando... Eso es lo que quieres cada campaña: asentarse, ser mejor árbitro, mejorar y, sobre todo, trabajar muchísimo para dar el nivel en una categoría de tanta exigencia como esta.

- ¿Cuáles son sus objetivos con vistas al futuro?
- Me gustaría pitar cada vez partidos más importantes. Todos lo son, pero partiendo de esa base lo que quiero es pitar partidos de máxima responsabilidad... y que estén llenos de acierto. ¿Un clásico Madrid-Barça? Estaría encantado de poder arbitrar uno.
- ¿Hay algún partido que recuerde de forma especial?
- Hay partidos que no tenían demasiado cartel y acaban siendo complicados. Y otros parecían difíciles y terminan siendo sencillos. Cada choque es un enigma, pero siempre tienes que ir preparado para la máxima dificultad. Si un partido es difícil y lo pitas bien, la satisfacción es inmensa.

- ¿Por qué se decidió por dedicarse al arbitraje?
- Con 14 años, cuando se deshizo el equipo de fútbol sala en el que jugaba, mis padres, que siempre se preocuparon de que mis hermanos y yo hiciésemos deporte, me ofrecieron la posibilidad de hacer un curso de árbitro. No me atraía nada, porque después de ser jugador era como pasarse al bando contrario. Pero probé, en la delegación me acogieron muy bien y me propusieron pitar un partido de base. Me gustó, a la semana arbitré otro... y así pasaron los últimos 26 años.

- ¿En qué aspecto ha cambiado más el arbitraje?
- El mayor cambio que noté fue el ascenso a Primera. Es algo totalmente distinto. Además de la velocidad de los futbolistas y de su calidad, nunca sabes qué van a hacer en el campo y eso es una dificultad. Otra es la presión mediática que rodea a los partidos, que hay que saber gestionar.

- ¿El comportamiento de los jugadores ha mejorado con el paso de los años?
- Hay de todo. Los futbolistas, en general, son gente bastante educada. Siempre tienes algún roce, pero una cosa es lo que se ve en el campo y otra lo que se nota de puertas para dentro. En el terreno de juego, que es la batalla, los futbolistas siempren van a buscar su beneficio y el de su equipo y eso los árbitros lo tenemos que tener claro. Pero por lo demás el trato que tenemos es correcto. 

- ¿Se pueden llegar a hacer amigos entre los futbolistas o los entrenadores?
- Es que se tendrían que dar unas circunstancias muy especiales... Yo no tengo amigos futbolistas, sí gente con la que tengo una buena relación y eso hace que ellos sepan hasta dónde pueden llegar conmigo y hasta dónde no. Pero más allá de eso, no. No sé si otros compañeros. ¿Entrenadores? Es la misma situación, a pesar de que ahora los técnicos se preocupan por la formación arbitral.

“Querría pitar partidos cada vez más importantes”