El Brujo: El teatro hace la vida más inteligible y más digna

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  El actor Rafael Álvarez, el Brujo, ha reivindicado hoy en Santander el entretenimiento, pero también la belleza del teatro, y ha agradecido haberse dedicado a una profesión que considera que "hace la vida más inteligible y digna de ser vivida".

"El teatro es un instrumento adecuado para entender la superior ley de la vida", ha sentenciado el Brujo tras recibir en el Palacio de la Magdalena de la capital cántabra el VIII Premio La Barraca, que le ha concedido la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP) por su "brillante y fructífera" contribución a las artes escénicas.

Tras una prolongada ovación, Rafael Álvarez (Lucena, Córdoba, 1950) ha defendido la "enorme grandeza y dignidad" que tiene el teatro, por lo que se considera "tocado por una gracia especial" al haber podido dedicar su vida a un arte o "casi a una ciencia" empeñada en descifrar los mecanismos que hacen "que la sociedad pueda ser más inteligible y la vida digna de ser vivida".

Ha recordado que el objeto del teatro es el entretenimiento, pero también ha subrayado, utilizando una cita de San Francisco, que "solo" la "catarsis" que produce el contacto con la belleza "puede transformar el corazón del hombre inclinado por naturaleza a la tiniebla".

"Por lo tanto no es la moral, como piensan algunos sacerdotes, ni la ideología o la política, como piensan los salvadores, ni siquiera el conocimiento, como piensan a veces los profesores. Solo la belleza", ha incidido el Brujo.

Y para alcanzar ese "ideal" ha señalado la necesidad de que exista una "armonía entre el pensamiento, la acción y la palabra", lo que también es una pauta "esencial" para la vida, ha afirmado.

Por todo ello, se ha dedicado el premio a él mismo, a su familia y a "todos" los que han hecho teatro en "estos duros años" y a los que lo han permitido como empresarios, promotores y gestores municipales que han seguido programando teatro. "En definitiva, al teatro y a esa ley superior que hace que la vida merezca la vida ser vivida", ha concluido el Brujo.

El actor también ha asegurado, en una rueda de prensa anterior, que el mundo del teatro tiene "un problema de estima" y ha defendido que los políticos lo respetarían más si el propio sector tuviera una "conciencia real sobre la importancia de este género".

Y ha opinado que el mundo del teatro está siendo "ninguneado", con medidas como el 21 por ciento cultural, pero también ha advertido de que no existe una "conciencia clara del sentido y el propósito" final del teatro, que tiene un problema de estima.

Con este premio, Rafael Álvarez une su nombre a los de Juan Carlos Pérez de la Fuente, Juan Mayorga, Jordi Savall, Aída Gómez, Mario Gas, Roberto Scandiuzzi y Diego el Cigala.

El Brujo: El teatro hace la vida más inteligible y más digna