Controlado el primer gran incendio, que arrasó 500 hectáreas entre Lugo y Ourense

un helicóptero combate el incendio forestal en larouco, que se inició el domingo por la tarde en dicha localidad ourensana y que afectó también a quiroga
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La Xunta dio por controlado el incendio forestal declarado el domingo por la tarde en Quiroga (Lugo), que se fue extendiendo hasta Larouco (Ourense) y que quemó una superficie de unas 500 hectáreas, según las estimaciones provisionales.

Estas dimensiones lo convierten, si se confirma la superficie quemada, en el primer gran incendio en Galicia este verano, al llegar a las 500 hectáreas.

El fuego se inició pasadas las 17 horas del domingo y finalmente quedó controlado pasadas las 20 horas de ayer, informó la Consellería de Medio Rural en un comunicado.

Desde las 20.30 horas del domingo y hasta las 13 horas de ayer, además, estuvo declarado el nivel uno de emergencias por precaución, debido a la proximidad de las llamas a las casas.

De hecho, durante varias horas algunos vecinos de la parroquia de Seadur, en Larouco, fueron desalojados de sus viviendas.

La conselleira de Medio Rural, Rosa Quintana, se desplazó a la parroquia de Seadur, la parte que desde el domingo por la noche era la más afectada.

En su visita detalló que se considera controlado un fuego cuando no tiene llama y tampoco posibilidad de que se avive ninguna zona caliente.

coordinación

Quintana consideró que ha existido una “coordinación excelente” y que en las labores de extinción han trabajado “todos los medios que se tenían”.

En todo caso, el incendio mantuvo en vilo hasta bien entrada la madrugada a los núcleos de Vilanuíde (Quiroga-Lugo) y Seadur (Larouco-Ourense).

Allí, sobre todo en la parte ourensana del incendio hubo durante la noche sensación de nervios, incertidumbre y también curiosidad entre los vecinos de la parroquia de Seadur, con una población que no llega al centenar de vecinos.

María Isabel Gómez es una de las vecinas que vio de cerca las llamas. Vive con su marido y su hijo, aunque ayer se encontraba también en casa una hermana.

Relató a Efe cómo, desde que comenzó el incendio, estuvieron pendientes de él, aunque sobre las 19.00 horas de la tarde llegaron a pensar “que empezaba a estar controlado”.

Sin embargo todo dio un giro sobre las ocho de la tarde, cuando comenzaron “a ver de nuevo más llamas”.

Fue también sobre esa misma hora, cuenta, cuando les dijeron que saliesen de casa “por seguridad” y de modo preventivo; “había Guardia Civil avisando a la gente”, explica.

En su caso particular se mostraba reacia a salir de su domicilio, una casa antigua “restaurada y con mucha madera”, características que hacía aumentar su preocupación en caso de que las llamas se acercasen todavía más.

“Había muchísimas brigadas trabajando” pero entre los vecinos se veía “muchísima preocupación”, afirmó.

Los mayores eran los que mostraban más desesperación. “La mayoría de los vecinos son ya muy mayores y se pusieron muy nerviosos cuando les dijeron que saliesen de casa, pensando qué podía pasar”, explica María.

De hecho, según otro vecino, Luis Fernández, de 64 años, la mayoría de los residentes rondaba los 75 años de edad.

Luis vive habitualmente en Oviedo, pero tiene casa en la parroquia, adonde acude con frecuencia.

En conversación con Efe asegura que estuvo observando el fuego desde el primer momento y que no regreso a casa hasta las cinco de la mañana. Aunque consideraba complicado que las llamas alcanzase su casa, quiso estar al tanto de cómo evolucionaban el incendio.

“Nos avisaron también para que retirásemos los coches” y así dejar paso para que actuasen todos los medios de extinción.

Sobre las cuatro de la madrugada pudieron volver a su casa, señalan los vecinos. Tal y como explicó el alcalde de Larouco, Joaquín Bautista Prieto, ante los medios de comunicación, ningún vecino tuvo que ser atendido a causa del incendio.

Con todo, hubo que esperar hasta las 13.03 horas de ayer para que se desactivase el nivel uno de alerta decretado de manera preventiva por la proximidad del fuego a las casa.

Controlado el primer gran incendio, que arrasó 500 hectáreas entre Lugo y Ourense