Miles de españoles lloran en el Congreso a Adolfo Suárez ante su capilla ardiente

Los ciudadanos formaron colas kilométricas para acudir a la capilla ardiente del expresidente del Gobierno EFE/Paco Campos
|

Miles de personas no dudaron en esperar ayer durante horas guardando una cola de varios kilómetros en el Congreso para rendir un sentido homenaje en su capilla ardiente a Adolfo Suárez, primer presidente del Gobierno de la etapa democrática y artífice junto al rey de la Transición española.

Pese a la fina lluvia que caía sobre la capital de España, un goteo incesante de ciudadanos se fue acercado hasta el Palacio de la Carrera de San Jerónimo, escenario de algunos de los episodios más relevantes de la vida política del expresidente.

A escasos metros del hemiciclo, lugar en el que Suárez se enfrentó el 23F a los golpistas que intentaban acabar con la incipiente democracia española, yace el féretro con sus restos mortales.

Cada ciudadano que, después de la larga espera, fue pasando por el Salón de Pasos Perdidos le rindió homenaje a su manera, siempre en un ambiente de respetuoso silencio.

Unos se pararon ante el féretro y se santiguaron, los más inclinaron la cabeza como muestra de respeto, también hubo quien le lanzó besos con la mano, o quien traía un ramo de flores, que se sumó a las decenas de coronas funebres enviadas por todas las instituciones del Estado.

No solo quienes compartieron generación con Adolfo Suárez acudieron ayer al Congreso.

De hecho, los más madrugadores fueron dos jóvenes licenciados de Periodismo que durante la carrera hicieron un trabajo sobre la Transición y tenían la “espinita” de no haber podido entrevistar a Suárez, como sí pudieron hacer con otros protagonistas de aquellos años, como Manuel Fraga o Santiago Carrillo, ya fallecidos.

Tal fue el aluvión de personas que se han acercado al Palacio de la Carrera de San Jerónimo que el Congreso mantuvo abierta la capilla abierta durante toda la noche, antes de que los restos mortales de Suárez sean trasladados hoy a Ávila, donde recibirán sepultura.

Miles de españoles lloran en el Congreso a Adolfo Suárez ante su capilla ardiente