Un ferrolano, posible propietario del boleto premiado con 4,7 millones

Manuel Reija, el lotero que encontró el boleto premiado javier albores
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No da, por supuesto, su nombre,  pero afirma no tener dudas de que el boleto que el pasado mes de junio fue cubierto en una administración de lotería de un centro comercial de Carrefour en A Coruña y que dejó olvidado sobre el mostrador de otra administración en San Agustín es el suyo. El que dice ser su poseedor, al que llamaremos “Pepe”, no es coruñés, sino ferrolano, un hombre casado, trabajador, mediados los 50 y con una hija.
“No le di importancia al hecho de perderlo, porque lo que siempre piensas es que no te ha tocado, pero llevo días dándole vueltas y puedo aportar detalles que solo el lotero puede conocer”, afirma sin ningún género de dudas. Sí destaca sin embargo algunos por los que el que lo encontró puede darse cuenta, aunque se reserva los principales para la próxima semana, cuando tiene previsto presentarse en el Concello de A Coruña para aportar los que, en su opinión, pueden demostrar que fue él quien lo adquirió. “En ese momento lo tendré que hacer”, señala, porque “es entonces cuando se puede dar cuenta de que soy yo el afortunado”.
Este vecino de Ferrol acudió a Carrefour el día en cuestión para recoger unos paquetes. Quien dio curso al boleto fue una mujer a la que le pidió una Primitiva de dos apuestas. “Ella no me debió de entender y me la hizo de una”, dice. “Cuando me la entregó, yo, un poco contrariado, le dije de buenas formas que la quería de dos apuestas y ella, amablemente e insistiéndome en que le devolviera el que me había dado, que me hacía otro, decidí quedarme con este y le pedí de paso otro de dos apuestas”. Junto con la Primitiva selló también dos apuestas para el Euromillón, otras tantas para el Gordo y cree recordar que también adquirió un décimo de la lotería, cosa que suele hacer siempre aunque no puede asegurarlo en esta ocasión. En total abonó por todo unos 20 euros.
El posible afortunado afirma que el boleto se selló el 26 o el 27 de julio, ya que sabe que fue con posterioridad al Día de Galicia y que puede precisar la hora, “pues quería llegar a Ferrol sobre las diez de la noche y tenía que pasar por Carrefour, como ya dije”.
“Pepe” se muestra agradecido al lotero que halló el boleto, Manuel Reija, y destaca su “honradez”. Sus “detalles” cree que pueden ser “cruciales para la investigación”. Afirma que este se encontraba encima del mostrador, a la izquierda de donde el lotero da el cambio y que estaba doblado por la mitad. Manuel Reija le preguntó si quería algo más y “yo le respondí que no, pero al meter el cambio y los boletos que le compré en la cartera –nuevamente las mismas apuestas que en Carrefour– él se retiró para un cuarto que tiene atrás y no me oyó cuando le dije que me mirara el décimo”. “Pepe” responde al hecho de por qué no lo recogió entonces. “En ese momento, mi esposa y mi hija me estaban buscando por la plaza, por lo que salí apurado y me despisté completamente, aunque al llegar a casa me di cuenta de que me había quedado allí”, señala.

la noticia
El supuesto ganador de estos 4,7 millones de euros ni tan siquiera llegó a enterarse de los acontecimientos en los primeros días en los que apareció la noticia en los medios de comunicación. “Cuando lo supe, entonces recordé que había estado en ambas administraciones en esas fechas, aunque me despistó el saber que el boleto premiado era de una sola apuesta, porque yo siempre la hago de dos”.
A “Pepe”, la historia le recuerda el cuento de la Cenicienta, en el que “había muchos pies para un solo zapato pero únicamente una historia que solo conocían ella y su hada madrina”.   En solo unos días se sabrá si al lotero que encontró el boleto le concuerdan los datos aportados.

Un ferrolano, posible propietario del boleto premiado con 4,7 millones