Una derrota por un detalle

El esfuerzo defensivo del Racing minimizó la capacidad atacante de su adversario José Lores/Faro de vigo
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Una acción puntal, poco después de que empezase a jugar en una situación especial –la inferioridad numérica a la que se vio abocado después de la expulsión de Pablo Rey–, evitó que el Racing sumase al menos un punto en su visita al Celta B, el que pasa por ser el mejor conjunto del grupo I en estos momentos. De hecho, el equipo ferrolano tuvo a su adversario más o menos controlado y, después de tener una magnífica ocasión para ponerse por delante, vio cómo su rival conseguía el gol que sería el del triunfo cuando las cosas se le complicaban.
No fue tan fiero el león como lo pintaban, porque a lo largo de la primera parte Celta B y Racing parecieron de un nivel más parejo de lo que dice la clasificación. De hecho, el rendimiento defensivo de ambos provocó que ninguno apenas se presentase con peligro sobre la portería rival. Incluso fue la escuadra ferrolana la que mostró más profundidad en el juego por las bandas –sobre todo por la zurda, en la que Dani Benítez dio muestras de su calidad–, pero su cuenta de opciones se redujo a un disparo de Joselu tras una contra que el meta Néstor despejó sin grandes apuros.
Al contrario, el filial celeste no tuvo durante el primer período la precisión que en él es habitual a la hora de mover la pelota, así que apenas fue capaz de hilvanar jugadas ante la portería rival. Eso sí, su rendimiento fue de menos a más a medida que pasaban los minutos, así que primero un disparo de Borja Iglesias y luego otra de Hicham –ambas resueltos con acierto por el metas Sergio García– hicieron que el intermedio se llegase con el marcador sin moverse a favor de nadie.

variación
Aunque la dinámica del juego siguió tras el descanso por los parámetros de la primera parte, fue en estre tramo cuando el Racing empezó a ver que, con el paso de los minutos. podía aprovecharse de los espacios que dejaba el rival. Fue lo que pasó en la jugada que supuso la mejor ocasión racinguista del partido, en la que él debutante Mendi se quedó totalmente solo ante la portería del filial celeste pero, sin embargo, su lanzamiento se fue fuera por poco. Y, como las desgracias nunca llegan solas, al poco el cuadro verde vio cómo se quedaba con diez al ser expulsado Pablo Rey.
La inferioridad numérica del Racing se acabó convirtiendo en el factor desequilibrante del partido porque, menos de cinco minutos después de que se produjese, el Celta B –que desde entonces encontró más espacios para combinar, y mucho más rápido, la pelota– marcó el primer tanto del partido. Fue tras una combinación que partió de las botas de Gus Ledes y que, tras pasar por un par de jugadores, dejó al centrocampista completamente solo ante Sergio García. En esta situación, en vez de buscar el disparo, su pase a la entrada en segunda línea de Brais Méndez permitió a este marcar a placer ante un rival que apenas tuvo tiempo de aclimatarse a la nueva situación a la que se había visto abocado por la doble amarilla que recibió el capitán del cuadro verde.
A pesar de jugar con todo a favor, el Celta B no demostró tener ayer un buen día. Al revés, aun estando en superioridad numérica, el filial celeste no fue capaz de dominar el partido como se esperaba. Al contrario, dejó que su rival tuviese la ocasión de buscar la portería contraria a través de balones largos. Sin embargo, ahí el Racing no tuvo ni fuerza ni acierto para que alguno de sus intentos se transfomase en una opción clara para marcar, así que se quedó con una derrota que le impide volver a entrar en una buena racha con la que aspirar a posiciones algo más altas de la tabla a punto de entrar en el último tercio del torneo liguero.

Una derrota por un detalle