Herido un vecino de Caranza al manipular gasolina en el interior de su vivienda

La deflagración tuvo lugar en las viviendas de Bazán, en el barrio de Caranza, en la tarde de ayer luis polo
|

Un vecino de las viviendas de Bazán, en Caranza, tuvo que ser trasladado ayer a la Unidad de Quemados del Complejo Hospitalario Universitario de A Coruña (Chuac) tras quemarse con gasolina en el interior de su vivienda, un primer piso, localizado en el número 29 de la calle G del mencionado barrio.
El suceso, que supuestamente responde a un intento de suicidio, se produjo sobre las 15.30 horas y obligó a desalojar el piso de al lado –el primero izquierda– y los dos bajos del mismo edificio, que se encontraban vacíos. La vivienda más dañada, según comentaron los propios vecinos de la zona, fue la contigua, cuyos propietarios no se encontraban en el interior, afortunadamente, a la hora del suceso. Los daños ocasionados fueron de tal alcance que, tras ser supervisado pertinentemente por técnicos municipales, se impidió a los dueños pernoctar allí, tal como explicaron residentes del barrio.
El individuo que provocó el suceso, de 44 años, estaba manipulando gasolina y roció una de las habitaciones del piso para, a continuación, prenderle fuego. Los gases acumulados en el habitáculo –previsiblemente de la gasolina, según se indicó– provocaron una deflagración una vez que se originaron las llamas. Como consecuencia de los hechos, el hombre resultó herido con quemaduras de diverso alcance en la cara y el cuerpo, por lo que, una vez atendido por personal sanitario, se acordó su traslado al Chuac.
Antes de llegar el personal sanitario se presentaron en la zona los bomberos del parque de Ferrol-Narón, que encontraron al hombre en el interior de la vivienda, consciente.
Una de las hipótesis que se barajaban –agentes de la policía científica y judicial se encargaban ayer de esclarecer los hechos– es que tras la combustión se generase una onda que se fue expandiendo por el falso techo. Los dos bajos del edificio también registraron daños de diversa consideración.
El concejal de Seguridade, Pablo Cal, recibió ayer la llamada de la Policía Local y de los bomberos alertándole de lo sucedido. El edil confirmó que se produjo una explosión a causa de los gases localizados en la vivienda, que entraron en contacto con las llamas al provocar el incendio y que había una gran cantidad de escombro. Además, explicó que desde el Concello se informó a los vecinos del piso más afectado de que podían ponerse en contacto con el área de Servicios Sociales –debido a que no podían alojarse en su vivienda hasta que se retirasen todos los escombros– para tratar de localizar un sitio en el que poder pernoctar, aunque finalmente, según apuntóPablo Cal, no solicitaron esta ayuda, previsiblemente tras haber recibido ayuda de familiares o amigos.
Los agentes de la Policía Local se encargaron de acordonar la zona y regular el tráfico, para así poder retirar los escombros que quedaron esparcidos por la calle tras la deflagración.

Herido un vecino de Caranza al manipular gasolina en el interior de su vivienda