Las zonas urbanas mejoran sus cifras pero no lo suficiente para reabrirlas

Momento en que una mujer visita a su madre, ingresada en una residencia de Ribadavia, cuando se recuperaron los encuentros | aec
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La Xunta decidió ayer elevar las restricciones en la comarca coruñesa de Bergantiños, excepto A Laracha, y el municipio ourensano de Ribadavia al actual nivel de las siete ciudades de Galicia y otros 53 ayuntamientos, que implica el cierre perimetral, cierre de negocios de hostelería y limitación de reuniones a cinco personas convivientes. Aunque las cifras en las zonas urbanas han mejorado, según la Xunta, aún  no es los suficiente como para pensar en  levantar los perímetros.

Así lo indicó ayer el conselleiro de Sanidad, Julio García Comesaña, en la rueda de prensa posterior al encuentro semanal del subcomité clínico, en la que destacó que Galicia tiene una evolución decreciente de la pandemia en los últimos días por lo que se están viendo “los resultados de las medidas adoptadas antes”.

Por eso, el subcomité ha incrementado las restricciones por cuatro semanas –con confinamiento perimetral y cierre de la hostelería– solo en Bergantiños y el municipio ourensano por la “evolución creciente” en el número de casos, mientras que mantiene bajo “observación especial” los municipios de A Rúa, Chantada y Sanxenxo, sin aumentar, de momento, las limitaciones en estas zonas. Comesaña recordó que esta duración de un mes es la que se contempla para toda la comunidad, y dijo que no se valorará un levantamiento previo de las restricciones a no ser que se consiguiese antes el “reseteo del sistema” por el que se implantaron para el 60% de la población de Galicia hace una semana.

Por eso, los miembros del subcomité lanzaron un mensaje de “prudencia y contención” a la vez que “esperanza” sobre la actual situación epidemiológica. El conselleiro informó de que el comité clínico trabaja ya en unos “criterios epidemiológicos de salida” pero aún “no es momento de levantamiento de restricciones” ni en los concellos en las que llevan más tiempo aplicándose, como Ourense, ni en el resto, aunque algunos hayan registrado los últimos días una evolución más favorable. De hecho, el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, esgrimió que las siete ciudades gallegas aún están “por encima de los límites” que el Ejecutivo autonómico considera “adecuados” para poder retirar los cierres perimetrales y reabrir la hostelería, pese a la mejora.

Este es el caso de la comarca de Santiago, con una incidencia acumulada a siete días de 89, cuando hace una semana estaba a 157,8, por lo que se ha producido un “descenso marcado” de casos, según la directora xeral de Saúde Pública de la Xunta, Carmen Durán. También se produce esta situación en Lugo, en la comarca de A Coruña y en la de Ferrol, en esta última con un descenso de la incidencia acumulada a siete días hasta 137, frente a los 172 de la semana pasada, cuando se adoptaron las máximas restricciones.

Sin embargo en la comarca de Vigo la situación es “más preocupante” porque aunque se estabiliza no registra una tendencia descendente tan marcada, con incidencia acumulada a siete días de 174 y a 14 días de 400, por lo que aún le queda una “evolución importante” para hablar de una fase de descenso del Covid-19.

Este hecho hace también que el listado de municipios en alerta roja por la pandemia del coronavirus bajase ayer a 36 con la salida de A Coruña, Monforte de Lemos, O Grove y Soutomaior de esta situación, a la que sin embargo volvió Cambados.

Las zonas urbanas mejoran sus cifras pero no lo suficiente para reabrirlas