Las administraciones de Lotería se preparan para la llegada de El Niño

Administración Rochel N 8 Lotería de Reyes
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Las administraciones de lotería reciben estos días a aquellos que aún confían en que El Niño les traiga surte para poder comenzar el año aumentando la cuenta corriente.

Aunque las ventas no se pueden comparar con las del sorteo del pasado 22 de diciembre –el Gordo repartió en Fene y Cedeira un total de 2,8 millones–, los loteros sí que notan movimiento y se muestran optimistas porque todavía quedan unos días por delante.

Los hay incluso que notan mejorías con respecto a Navidad, como en la administración Nº6 de O Inferniño. “La fama nos precede en El Niño así que estamos teniendo mucho movimientos estos días”, destacan, haciendo referencia al primer premio vendido en 2007 en el local, que dejó en la zona 34 millones de euros.

Así, aunque todavía queda tiempo para hacerse con un décimo, desde el negocio del Ensanche A aseguran que cada vez “somos más previsores”, por lo que no se espera al último día y, en cuanto a las preferencias a la hora de elegir un número, los responsables de la administración aseguran que aquí no suele haber preferencias como en el del 22 aunque los impares siguen siendo los favoritos.

Con esta última apreciación también coinciden en la administración Nº4, donde señalan que “la gente ya no hace peticiones porque queda un poco aburrida del de Navidad”. En este local situado en la calle Galiano se muestran contentos con las ventas e indican que muchos de los clientes que están teniendo son aquellos que consiguieron alguna devolución en el sorteo del 22 de diciembre y deciden invertirla en un nuevo intento.

Esta práctica es la más extendida en los puestos de venta de lotería y, “por ejemplo”, si a alguien le tocaron 100 euros, se lleva dos décimos y la diferencia”, indican en el Nº6.

En la administración Nº8 indican que “aún hay que esperar” porque quedan días por delante y aseguran que las terminaciones 13 y 7 son las preferidas. “Todavía quedan todos los números”, indica su propietario, que echa la vista atrás al sorteo de diciembre en el que se vendió casi todo.

En el quiosco Neira de la calle Real la cosa está “realmente un poco parada”, asegura su propietario Andrés Sánchez, que en 2018 repartió dos décimos del segundo premio de El Niño. “La gente sí que se anima, a través del terminal, por lo del año pasado, pero todavía queda margen”, asegura Sánchez al tiempo que manifiesta que “ahora hay que ir a por el primero”.

Las administraciones de Lotería se preparan para la llegada de El Niño