La entrada en vigor del nuevo plan de tráfico se atrasa hasta septiembre

Calle Real entre Lugo y Armas
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El plan de tráfico que el gobierno había previsto empezar a aplicar entre los meses de abril y mayo no comenzará, con toda probabilidad, hasta septiembre, a la vuelta del verano. El retraso en los trabajos de pintado y señalización –que todavía no se han iniciado aunque lo harán en breve– y el proceso de contratación del vehículo que vigilará las infracciones permitirían la entrada en vigor de las nuevas medidas, en el mejor de los casos, a finales de junio, de modo que al concejal de Tráfico, Pablo Cal, le parece más razonable esperar a septiembre. “Lo contrario sería actuar a traición, cuando la gente vuelve de vacaciones”, explicó.
Entre las novedades del plan –y a petición de los comerciantes de la zona– está que el tramo de la calle Real entre las calles Ru-balcava y Lugo esté abierto al tráfico, como el resto del vial, entre las 23.00 y las 11.00 horas. 

aparcamiento
El edil señaló que la intención del gobierno es habilitar en estas manzanas servicio de carga y descarga, pero descartó que vaya a permitirse el aparcamiento, que sí existe en la parte de calle situada entre Tierra y la plaza de Amboage. Indicó que su compromiso no es ese y anunció, además, que una vez que el plan de tráfico en su conjunto entre en servicio “nos meteremos también con ese tema en el resto de la calle”, ya que el edil no es partidario de mantenerla como zona de estacionamiento libre por la noche y hasta las once de la mañana.
Precisamente las nuevas disposiciones adoptadas con respecto a la calle Real entre Lugo y Rubalcava influyen directamente en otra actuación del gobierno cuyo inicio es inminente. El concejal de Urbanismo, Guillermo Evia, apuntó ayer que en el plazo aproximado de un mes, es decir, a mediados de junio, empezará a instalarse el nuevo mobiliario urbano en Real, María y Magdalena –entre las plazas de España y de Armas–, Galiano y Dolores. En el primero de los casos habrá que tener en cuenta, pues, el nuevo carácter de vial abierto al tráfico, aunque eso no significa –dijo Pablo Cal– que no vaya a instalarse mobiliario urbano en la calle. Será un informe técnico el que determine cuánto y cómo debe colocarse para evitar que se produzcan situaciones como la que de la actual calle Dolores, donde la densidad de elementos de este tipo impide acceder a los vehículos. “Se hará de la manera más apropiada”, señaló el concejal de Tráfico.

mobiliario urbano
Por lo que se refiere al mobiliario en sí fue adjudicado a la empresa Globalia Urbanismo Integral por un importe de 113.359,29 euros. La financiación corrió a cargo de la Xunta y el Ayuntamiento. El gobierno informó en su día de que en cada calle se instalarán 27 bancos de modelo sencillo y otros 22 dobles, de color blanco y diseño clásico. Además, se colocarán siete aparcabicicletas, una fuente y 60 jardineras –30 de planta circular y otras tantas de planta cuadrada–, todos ellos armonizando con las papeleras instaladas ya hace meses y que fueron el primer elemento de mobiliario urbano que introdujo el actual gobierno en el casco histórico.
La empresa ya envió los modelos definitivos al Concello, que les ha dado el visto bueno, de forma que ahora únicamente falta que se entreguen las unidades precisas para empezar a colocarlos en las primeras calles. El equipo de Rey Varela se decantó por iniciar el proceso en los viales peatonales de la ciudad. Mejorar la imagen de Ferrol y unificar los diferentes tipos de mobiliario que ahora salpican las calles del centro fueron los objetivos que llevaron al gobierno a realizar esta contratación. Los nuevos diseños han obtenido el visto bueno de la Dirección Xeral de Patrimonio. n

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