Un posible tornado destroza varias granjas y decenas de árboles entre Monfero e Irixoa

Monfero efectos del Tornado
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La borrasca “Ana”, que dejó pequeños incidentes en Ferrol y la mayoría de municipios de la comarca, dio en la noche del domingo sus últimos coletazos con especial fuerza en el entorno de Monfero e Irixoa, dejando cuantiosos daños en varias casas y explotaciones ganaderas de la zona.
Sin embargo, según han relatado los vecinos de estas localidades, no fueron las rachas de viento propias del temporal las que provocaron estos daños, sino algún tipo de fenómeno meteorológico mucho más potente, aún sin catalogar por los expertos, pero similar a un tornado.

“En este valle hemos vivido inviernos muy duros, con mucha lluvia y mucho viento. Vivía en esta misma casa cuando vino el “Hortensia”, pero no recuerdo nada como lo de ayer. Me quedé paralizado”, relata Suso Amado, dueño de una granja con algo más de cuarenta vacas. El pequeño camino que da acceso a su vivienda ya deja muestra de lo ocurrido en la tarde noche del domingo: restos del hórreo y del gallinero se entremezclan con polas de pino y dificultan la entrada a la nave donde se encuentran las reses.
Allí apenas quedan siete metros cuadrados de techumbre bajo la que se guarecen los animales, después de que este inusual fenómeno arrancase de cuajo placas y uralitas. Desde su finca se aprecia a lo lejos, en medio del valle, una senda de árboles de gran porte seccionados por la mitad, “algunos centenarios”, explica Suso. A ambos lados, algunos pinos jóvenes permanecen intactos.
Unos 400 metros más adelante, siguiendo el rastro de destrozos, se encuentra otra explotación ganadera de mayor tamaño, As Viñas. Sus dueños estaba finalizando su jornada en la sala de ordeño, entorno a las 20.15 horas, cuando esta especie de tornado atravesó literalmente la nave, arrancando la práctica totalidad del techo, incluidas viguetas de cemento de más de dos metros de longitud. Algunas planchas aparecieron a más de ochenta metros de la cuadra.

“Tuvimos mucho miedo, en cuestión de segundos nos quedamos a la intemperie y las vacas se volvieron locas. Empezaron a correr de un lado para otro y rompieron los separadores metálicos. Duró poco tiempo, pero se hizo interminable”, cuenta el responsable de la explotación.
Además de la inversión que supone reparar todo el techo de una instalación de cincuenta metros de largo, este ganadero teme que el suceso pueda afectar a las cien reses con las que cuenta. “Son animales muy sentidos, capaces de morir de un susto. Tendremos que ver en los próximos días si son capaces de producir leche y si sigue siendo óptima, porque un episodio tan traumático como este puede afectarlas durante mucho tiempo”, afirma.

Estudio del fenómeno
Los expertos en meteorología todavía no han determinado de qué tipo de fenómeno se trata, pero los relatos de los testigos encajan con lo que pudiera ser un tornado.
Así, indican que el tipo de destrucción que causó –muy focalizada–, la duración de apenas tres minutos, la ausencia de lluvia en ese momento y el sonido metalizado –“como de una locomotora”, detallaron los vecinos de Monfero–, son características comunes a los tornados, aunque existen otros fenómenos similares que también se ajustan a esa descripción. “Habrá que realizar mediciones y análisis rigurosos para determinar si fue o no un tornado”, explicaron desde Meteogalicia.
Los afectados solicitarán toda la ayuda posible a la administración pública para intentar paliar los daños causados por este fenómeno meteorológico.

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