El editor Francisco Porrúa, la conexión ferrolana con Gabriel García Márquez

Diario de Ferrol-2014-04-20-013-7ab4c496
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Habitualmente se omite el dato del pasado ferrolano del editor Francisco Porrúa (Corcubión, 1922), pero en la ciudad vivió entre la niñez y la adolescencia en los años 30 y guarda gratos recuerdos. El responsable de la publicación de “Cien años de soledad” (también de “Rayuela”, por cierto) se trasladó con su madre en 1931 a Ferrol junto con sus hermanos. Aquí vivía su abuelo, Francisco Fernández Abelenda, con despacho en la calle Real y presidente del Casino Ferrolano. Luego, Porrúa regresaría a Argentina desde donde se labró un lugar mítico en el mundo de la edición como responsable de dar a conocer a jóvenes escritores (Cortázar, García Márquez, etc.) y editar (y traducir) a desconocidos autores como Tolkien.
Puestos ayer en contacto con él en su residencia de Barcelona, Porrúa, que mantiene la lucidez y la memoria intactas a sus 91 años, recordaba a García Márquez en la semana de su fallecimiento. “Fuimos muy amigos hasta el final, recuerdo las últimas veces que nos vimos en Buenos Aires, México y Barcelona. Estimaba tanto su escritura como su conversación, era un ser de una sabiduría natural única. Fue un gran escritor y un ser humano excepcional”.
A finales de 1965, Porrúa, director de la editorial argentina Sudamericana, mostró su fino olfato e interés al ponerse en contacto con un desconocido escritor colombiano para publicar su quinto libro. García Márquez le envió los primeros capítulos de lo que estaba escribiendo. “Con leer la primera línea bastaba para saber que aquello había que publicarlo”, recuerda.
“Cien años de soledad”, el libro que cambiaría la novela en idioma español, lleva desde 1967 un total de 39 traducciones y 40 millones de ejemplares vendidos. Ahora que García Márquez es recuerdo y palabras, se le pregunta por las claves del estilo del colombiano. “Tengo mis dudas, pero en esto coincide con esa corriente de la literatura latinoamericana del boom. El suyo era un estilo conversado, casi oral y muy fluido, que lo distingue del barroco español, por ejemplo”.
Con referencia a la posteridad, de la que tanto se burlaba Cortázar, asegura Porrúa de García Márquez que “nadie duda de que estará ahí. Su calidad lo avala como a Borges, Cortázar, Lezama Lima, Rulfo, Onetti y tantos. Son autores que lograron crear una toma de conciencia sobre América Latina”. n

El editor Francisco Porrúa, la conexión ferrolana con Gabriel García Márquez