El castillo de San Felipe contará con un espacio destinado a usos múltiples

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Los 33.000 visitantes que han pasado por el castillo de San Felipe en 2015 y los más de 13.000 en lo que va de año –sin contar los domingos– dan cuenta del potencial de la fortificación ferrolana y de la necesidad de trabajar en su conservación, una asignatura, por el momento, pendiente.
La concejala de conservación de Patimonio, Rosa Méndez dio cuenta ayer de los pasos que se están dando en esta línea y de la conversión de alguna de las edificaciones –almacén de cureñas– en un espacio de usos múltiples para desarrollo de actividades.
De este modo, desde la concejalía se ha puesto en marcha un plan de mejoras que abarca, en estos momentos, la zona de los vigilantes, a la entrada de la fortificación, la casa de cureñas y la casa del gobernador.
En este sentido, se están acometiendo ya los trabajos en la primera de ellas, que estarán concluidas en un plazo no superior a tres semanas.
Los trabajos consisten en un tratamiento de las grietas y goteras, de los muros para evitar filtraciones, del techo así como una mejora de la iluminación,  y la carpintería. También se está comprobando el estado del muro trasero, ya que se producían importantes filtraciones, y se procederá, asimismo, a una limpieza de la vegetación de la muralla.
Además de esta intervención ya en ejecución, Rosa Méndez informó de que la actuación prevista para la conocida como casa de cureñas ya cuenta con un presupuesto de 120.000 euros y el proyecto ya se ha remitido a Patrimonio para su visto bueno.
La idea es la de convertir esta zona del castillo en un espacio de usos múltiples, donde se podrían llevar a cabo conferencias, actuaciones musicales y otros eventos, para lo que se precisa la redacción de un plan de usos que regule su funcionalidad. Este mismo año –previsiblemente en noviembre– ya estará concluida esta obra.
La tercera intervención s ría en la casa del gobernador, una obra de entorno a 200.000 euros, para el que todavía se busca la financiación completa. Se contempla la mejora del muro, las soleras y las cubiertas para, más adelante, poder ejecutar una segunda intervención de mayor calado, ya que esta edificación es la que queda del siglo XVI.

El castillo de San Felipe contará con un espacio destinado a usos múltiples