Urbaser bloquea el cese del gerente pero acepta una dirección colegiada

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El gobierno local está decidido a recuperar el protagonismo público en la empresa mixta de aguas y así lo dejó patente durante el Consejo de Administración de Emafesa. Una reunión larga y tensa, que ya comenzó con discrepancias respecto a los contenidos del acta que recogía lo sucedido en el encuentro de la pasada semana y que concluyó con la propuesta de un nuevo órgano de gestión, la intención de solicitar una auditoría que evalúe las posibles deficiencias en la EDAR de Prioriño y la anunciada derogación de la tasa de saneamiento. Por el contrario, los representantes municipales no lograron, como así era su intención, el cese del actual gestor del ente, Alejandro Pisa, en base a lo que consideran un deficiente desempeño de su función. 
El socio privado de Emafesa, Urbaser, logró bloquear esta petición alegando que es necesaria la continuidad de esta persona en el cargo mientras no se resuelva el conflicto de la depuradora, pues es la que maneja toda la información al respecto. Una opinión que no comparte el Concello pero que ha de acatar, pues los estatutos de la empresa mixta de aguas recogen que cualquier decisión ha de aprobarse con al menos cinco votos a favor y los representantes de la administración local cuentan solo con cuatro, por tres de Urbaser. 
Sí lograron los representantes del gobierno municipal abrir una vía para acabar con lo que consideran que es un defecto de forma en el convenio de 1999 que regula la encomienda de cesión, en cuanto a que es el socio privado quien tiene potestad para designar al gestor del ente a pesar de que el 51 % de la empresa es de titularidad pública. Para solventarlo, Urbaser aceptó recurrir, al menos hasta que el acuerdo no se derogue, a un modelo de dirección colegiada, con dos representantes, uno designado por cada una de las partes y con métodos de control mutuo en cuanto a transparencia informativa y control. En este sentido, el alcalde, Jorge Suárez, insistió en que, aunque de momento no sea así –en base a esa demora hasta que el conflicto se resuelva–, confía en que por parte del socio privado se designe a un representante distinto al actual gestor.
También espera que mejore la comunicación entre Urbaser y el propio Concello, “pois ao parecer antes non daba contas do que facía ao anterior goberno, pero co que nos non imos tragar”, insistía Jorge Suárez.
Otra de las medidas que el gobierno local pretende llevar a cabo de inmediato es la solicitud de una auditoría técnica y económica independiente que ponga de relieve las deficiencias en la EDAR y certifique cuáles de ellas pueden ser consideradas una “gran reparación” y, por lo tanto, estarían fuera de la competencia tanto del Concello como de Emafesa, tal y como recoge el convenio con Augas de Galicia.
Además, el regidor insistió que, si de esa auditoría se desprende cualquier indicio delictivo, ya sea desde el punto de vista político, penal, medioambiental, público o económico, lo remitirían de inmediato a la Fiscalía. 
El primer edil también insistió en la necesidad de dilucidar si Augas de Galicia autorizó “por escrito e documentadamente a autorización de verquidos que superan dez veces o permitido de carga biolóxica e química, pois esos documentos estarían autorizando a contaminación de unha zona protexida”. 
Y recordó que, en contra de lo que se dice desde el organismo autonómico, que Augas de Galicia asumiese la gestión de la EDAR no tendría por qué implicar un incremento económico del servicio.

Urbaser bloquea el cese del gerente pero acepta una dirección colegiada