Un contenedor cultural “dos galegos de hoxe para a Galicia do mañá”

Inauguracion del Auditorio y Acto de las Pepitas
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Una hora antes de que empezase  el acto institucional de las Pepitas en el auditorio de Ferrol, se procedía a la inauguración oficial del auditorio.
Nueve años después de que el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, pusiese la primera piedra de las obras, y siete desde su visita a la conclusión de las mismas y de la recepción por parte del Concello del contenedor cultural, ayer el auditorio de Ferrol se abría por fin a la ciudadanía tanto para que conociesen las instalaciones como para disfrutar de la fiesta más ferrolana, la de las Pepitas.
El alcalde, José Manuel Rey, y el vicepresidente de la Xunta, Alfonso Rueda, que estuvieron acompañados por el presidente de la Diputación, Diego Calvo, y el conselleiro de Medio Ambiente, Agustín Hernández, procedieron a descubrir una placa conmemorativa, en la que se presenta esta infraestructura como “das galegas e dos galegos de hoxe para a Galicia do mañá”.
Las autoridades de las tres instituciones implicadas en la puesta en marcha de esta infraestructura –que ha supuesto una inversión de unos 16 millones de euros–, se manifestaron muy satisfechos de poder abrir al público este nuevo espacio cultural, aunque reconocieron que “chegan demasiado tarde”. Aun así, el regidor local destacó que se convertirá en el contenedor cultural más importante del norte de Galicia y espera que jornadas como la de ayer, con un lleno absoluto, se repitan con frecuencia.
Tras la inauguración de la placa,  las autoridades fueron guiados por un pequeño tour por las instalaciones, de la mano del arquitecto técnico Fernando Bores, que explicó con el apoyo gráfico de paneles, cada una de las partes de las que consta el edificio cultural.
Se trata, indicó, de un inmueble sólido, que aparentemente puede parecer impenetrable, pero que basa en el cristal y la luz su aporte de luminosidad.
Una de las características importantes de este edificio, además de las dos plateas de butacas para unas 900 personas, es la multifuncionalidad de los demás espacios, que pueden, como explicó Bores, dar cabida a exposiciones, escenificaciones teatrales, charlas o lo que el gestor de las instalaciones determine.
Rampas adaptadas para los accesos, escaleras y diáfanas comunicaciones ponen en valor un espacio que tiene en las plateas y el escenario su plato fuerte. El arquitecto hizo mención a la sobria decoración en madera y la forma –falso techo y paredes con barrotes de madera– que está estudiada para mejorar la acústica y que la onda sonora llegue a todas partes.
El sistema de cortinas en los laterales para adaptar el edificio a distintas funciones –solistas, óperas, zarzuelas o corales– es una propiedad, que el técnico destacó como novedosa y única en Galicia.
Más allá de la calidad arquitectónica, todos coincidieron en señalar la necesidad de solventar un vacío cultural en la ciudad, ya que el Jofre era, hasta ahora, básicamente el protagonista.

Un contenedor cultural “dos galegos de hoxe para a Galicia do mañá”