Punto y salvación de O Parrulo

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“O Parrulo es de Primera”. Así cerró en la tarde de ayer la afición el histórico encuentro con el que la formación departamental selló su permanencia en la elite y con la que afrontará su tercera campaña consecutiva siendo uno de los mejores. Los de Diego Ríos no consiguieron mantener su lugar en Primera con un triunfo, pero tampoco era necesario, ya que con el empate firmado ayer junto con la derrota del Valdepeñas –en realidad solo se tenía que dar uno de estos factores–, el grupo departamental seguiría un año más en la cresta de la ola.


Pero el reparto de puntos no fue, en ningún caso impedimento para que el pabellón de A Malata se convirtiese en un pequeño adelanto de lo que sería el sábado noche para muchos de los integrantes de O Parrulo así como de sus aficionados, una auténtica fiesta. Y es que, ni la tregua dada por la lluvia en la tarde de ayer privó que, de nuevo, la incansable hinchada local arropase a los suyos, y más en el que podía, y finalmente lo fue, el duelo llave de la campaña. ¿Y cómo fue ese partido que fue la mejor alternativa posible al clásico sábado de manta y sofá? Fue, y en esto el marcador no miente, igualado. Los primeros en tomar el mando fueron, como así tenía que ser por su situación, los jugadores ferrolanos que entraron con todo para cruzar una meta que atisbaban en un horizonte cercano. De hecho, Isma, Adri y Attos fueron los primeros en “asustar” al meta Molina, y este último lo consiguió cuando solo habían transcurrido dos minutos de juego y por la misma escuadra.

Un tanto tras el que el Peñíscola se volcó en el campo ferrolano, obteniendo como premio varios saques de esquina. Y aquí fue cuando llegó uno de los sustos, que finalmente quedó en nada, con la salida de la pista de Rubi Lemos tras la falta de Bernández –de hecho Rubi volvió con sus compañeros pocos minutos después–. Raúl Gómez se presentaba como uno de los más activos en ataque del grupo visitante, lo que al mismo tiempo le daba la oportunidad al meta Chemi de lucirse y firmar un excepcional encuentro. Con un juego un tanto errático por parte de los dos grupos, hubo que esperar hasta el minuto 14 para dar un paso más en el camino. Y de nuevo fue Attos el que abrió la puerta, a pase de Rubi Lemos. No tardó mucho el Peñíscola en hacer buenos los numerosos saques de esquina con los que estaba contando, y tras uno de ellos Cols colocó el 2-1. Attos y Adri pudieron aumentar distancias antes del descanso, si bien también lo pudo hacer su rival.


La segunda parte comenzó con ambos grupos muy activos y con la defensa ferrolana muy enchufada. Una situación que no impidió que Claudino colocase el 2-2, de nuevo tras un saque de esquina, uno de los puntos flacos de O Parrulo ayer. Adri anotó uno de los goles del partido, tras pensar y visualizar con calma un disparo finalmente raso al palo con el que puso el 3-2. O Parrulo contó con varias llegadas para su tranquilidad pero fue el Peñíscola, con portero-jugador, el que empató. Chemi se la devolvió con otro de los goles, con mayúsculas, del duelo con un tiro desde su campo a portería vacía. O Parrulo se sabía ya salvado, pero eso no le impidió seguir luchando por la victoria, algo que evitó Cols a falta de dos minutos (4-4). Ya a falta de pocos segundos, el Peñíscola frenó su juego y A Malata estalló. Un año más en Primera.

Punto y salvación de O Parrulo