Al Narón le faltó el sustento interior en los últimos minutos y acabó cayendo

|

La falta de acierto y criterio en los últimos minutos de un partido ante un rival de la zona alta impidió al Baloncesto Narón llevarse la victoria en un partido que, hasta esa recta final, había resultado igualado y en el que los pupilos de Pablo Rodríguez incluso habían llevado las riendas en el marcador por momentos.
El buen rendimiento de su juego interior, con el recién llegado Forbes y Sparkman, resultó capital durante los mejores minutos del Baloncesto Narón. El cuadro anfitrión insistía una y otra vez en buscar a sus pivots y ahí estos se mostraron muy superiores a sus defensores y anotaron con comodidad.
Sin embargo, ya en el último cuarto, el Villa de Mieres intensificó su defensa y complicó la rotación del balón del conjunto naronés. Esta circunstancia cortó ese suministro a los interiores y ahí comenzaron buena parte de los males del Baloncesto Narón. El cuadro asturiano se fue creciendo, más cuando comenzó a gozar de todo el acierto en el lanzamiento que se le había negado hasta ese momento. Desde la línea de triples comenzó a cimentar una victoria que resultó, en cuanto a la diferencia final –con un triple prácticamente sobre la bocina–, mucho más holgada de lo que el juego dispuso durante los cuarenta minutos.

Al Narón le faltó el sustento interior en los últimos minutos y acabó cayendo