Esteiro empuja, el Uni gana

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No podía ser en otro sitio que no fuese Esteiro. En su santuario, su talismán, allí donde ha forjado lo mejor de su leyenda, el Star Center Uni Ferrol volvió a obrar el milagro. En diez minutos mágicos, el equipo que dirige Lino López condensó lo mejor de su esencia, enarboló de nuevo el “nunca te rindas, no dejes de creer” para plantarse en las semifinales de la Liga Femenina 1. Decir que Esteiro vivió un momento histórico es quedarse corto. Fue un momento exitoso en lo deportivo y mágico en lo emocional, con más de setecientas gargantas   insuflando fuerzas y amedrentando a un IDK Gipuzkoa que todavía debe estar preguntándose cómo se le fue de las manos un partido que a falta de diez minutos para el final tenía en el bote. 
A los puntos el Star Center Uni Ferrol ha sido el justo vencedor del partido y la eliminatoria, pero ayer, en los tres primeros asaltos, el conjunto vasco fue netamente mejor. Más preciso, más templado, más eficaz en la ejecución de su plan de partido hasta tal punto que en varias ocasiones tuvo al Star Center contra las cuerdas.
El dominador juego interior del IDK Gipuzkoa, que solo había aparecido de forma puntual en los dos partidos precedentes, marcó diferencias desde prácticamente el pitido inicial. Colhado y, sobre todo, Bulgak, se convirtieron en una pesadilla en ambas zonas. Dominaron el rebote con claridad y doblegaron una y otra vez el aro de un nervioso Star Center Uni Ferrol que no encontraba la forma ni de detener la sangría ni de, lo que resultaba más preocupante, ver aro con facilidad. El 1-7 inicial era premonitorio y marcaba la dinámica de un partido que comenzaba a escribirse con un guion bien distinto a los anteriores. 
No es solo que no marcase, es que el cuadro de Lino López tenía muchos problemas, incluso, para encarar el aro. La falta de control en el rebote lo privaba de anotar con transición y en el ataque estático estaba demasiado espeso. Para muestra, los apenas once tiros que realizó en todo el primer cuarto, por los casi treinta de su rival. Y, a pesar de todo, logró minimizar daños para acabar el primer cuarto solo dos puntos abajo en el marcador y su acierto desde el perímetro manteniéndolo a flote. 
Siete minutos sin anotar en el arranque del segundo cuarto hicieron todavía más patentes todos esos problemas que la escuadra ferrolana había padecido en el primero. A esas alturas, Bulgak, con unos porcentajes de acierto abrumadores, convertía casi cada balón que le llegaba y la diferencia de disparó. Una canasta suyo llevó el 14-23 al marcador y las alarmas comenzaron a sonar. 
Con una defensa en zona el Star Center frenó el acoso y cerró mejor su rebote defensivo y Ani Calvo, con dos triples providenciales –¡menudo final de campaña está realizando!– rescató a un equipo que, a pesar de todos los males que padecía, se plantó al descanso dos puntos abajo (25-27). 
Pero ayer, durante muchos minutos, no fue la noche del Universitario, sin la claridad de ideas de otras ocasiones, sin posibilidad de hilar las jugadas de ataque como le gusta y con una mano pésima a la hora de encarar el aro. Su porcentaje de acierto en los tiros de dos, incluso en acciones “liberadas”, era paupérrimo. Ni el aliento de Esteiro evitó que, en un arreón final, el IDK Gipuzkoa marcase su máxima renta (34-44), con la que se llegó al final del cuarto.
El Uni Ferrol es, en esencia, pura fe. Nunca deja de creer. Y cuando un equipo nunca se da por vencido, hay que estar a muerte. Un triple de Bea Sánchez –hasta ese momento solo había anotado dos puntos–, una canasta de Barbee, dos consecutivas de María Pérez –solo dos puntos en los tres cuartos precedentes– y un tiro libre de Laquinta Jefferson pusieron a las de Lino López en el camino de obrar el milagro. En cinco minutos, con un parcial de 11-1 y jaleado por un Esteiro atronador, metieron el miedo en el cuerpo a un IDK atorado. 115 minutos después, las cosas estaban como al principio de la serie (45-45). 
El público, de forma efectiva, no gana partidos, pero es capaz de elevar a las jugadoras al estado mental necesario para hacerlo y eso es lo que sucedió en Esteiro. El Star Center completó la remontada y templó al máximo sus nervios para sentenciar desde la línea de tiros libres en un último minuto de los que hay que vivir. Gracias por hacernos creer. l

Esteiro empuja, el Uni gana