La ermita de Santa Comba volverá a estar comunicada este verano

Subida a la Hermita de Santa Comba
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Ocho años después de que un temporal arrasase las escaleras de acceso a la ermita de Santa Comba, situada en un islote, esta podrá volver a visitarse este verano, tras la contratación de los trabajos de montaje de las escaleras y la firma del acta de replanteo que está previsto que la empresa adjudicataria, Construcciones Guerreiro, de As Somozas, firme el próximo martes con Demarcación de Costas.
Los trabajos está previsto que comiencen ya al día siguiente y, aunque depende de las condiciones meteorológicas y también, en este caso, de la mar, desde la constructora se estima que tendrán una duración de un mes, por lo que podrían estar listos en torno a mediados del próximo mes de agosto.
Aunque la construcción de una escalera que una la zona de arena con el alto del islote de Santa Comba podría no parecen complicado, lo cierto es que los trabajos no pueden realizarse como en tierra firme, sino que dependen de las mareas. De este modo, está previsto que se puedan aprovechar sobre cuatro o cinco horas al día para las obras, siempre con marea baja.
La primera fase de las obras consistirá en el hormigonado de la base y hasta que este esté concluido no se podrá realizar la parte de las escaleras de madera, la superior, alejada del contacto con el oleaje. El pasamanos de la estructura estará realizado en acero inoxidable, lacado en negro.
la adjudicación de la obra a la empresa Construcciones Guerreiro, de As Somozas, por un importe que gira en torno a los 60.000 euros, lo que eleva la intervención, con proyecto y dirección de obra a casi 70.000 euros.

Actuación
Aunque la mejora de estos accesos se gestó hace tiempo y fue anunciada a finales del pasado año se fue demorando en el tiempo por la necesidad de contar con los permisos necesarios de organismos como Demarcación de Costas, Patrimonio de la Xunta o el Servizo de Conservación da Natureza, dado el entorno en el que se encuentra.
Con todo solventado, las obras comenzarán la próxima semana y pondrán fin a una incomunicación de años. El único acceso que tenía hasta ahora la ermita y lo alto del islote era una cuerda colocada por pescadores en la zona y que permitía subir a la parte de arriba a los más arriesgados. Sin embargo, los vecinos tuvieron que dejar de frecuentar la zona, a la que ya solamente se podía acudir con marea baja, en el momento en el que desaparecieron las escaleras.
Se rompió así también con la realización de la tradicional romería de Santa Comba y con la celebración de misas en la capilla, que data originariamente del siglo XII, que en un principio se celebraban el último domingo de julio. En los últimos años –antes de quedar sin acceso– la anual visita a la ermita se había trasladado ya a finales del mes de agosto, coincidiendo con las fiestas patronales. Este puede ser. por fin, el año de la recuperación de la romería.

La ermita de Santa Comba volverá a estar comunicada este verano