Las oficinas de farmacia ferrolanas se suman a la tendencia de informar con códigos “bidi”

los servicios de guardia se pueden consultar en los teléfonos l.polo
|

Los establecimientos, las revistas, las invitaciones de cumpleaños o bodas e incluso los Presupuestos Generales del Estado hacen uso ya de un sistema –similar a los antiguos códigos de barras– para que el usuario obtenga sin esfuerzo más información sobre el tema o el servicio en cuestión. Son los llamados códigos bidimensionales –BIDI–, que han llegado también a las farmacias, para prestar, en este caso, un servicio público.

El Colegio de Farmacéuticos de la provincia de A Coruña ya cuenta desde finales de 2012 con este sistema, que se ha implantado en buena parte de las oficinas de farmacia de la ciudad naval, aunque algunas parecen todavía resistirse a hacer uso de las nuevas tecnologías.

La farmacia de Antonio Torres –carretera de Castilla, 261– es una de las muchas que en Ferrol y comarca cuenta con esta opción informativa. No podía ser menos teniendo en cuenta que este farmacéutico forma parte de la comisión del Colegio que hizo la propuesta.

Se trata de una etiqueta autoadhesiva, que se sitúa en un lugar visible del establecimiento –escaparate o puerta– y que incluye un código bidimensional que permite a los usuarios acceder a la información de los servicios de urgencia farmacéuticos disponibles a través de la web del Colegio.

El único requisito para conocer estos datos es contar con un teléfono inteligente, algo que hoy en día es casi más habitual que llevar un papel y un bolígrafo, para poder apuntar los servicios de urgencia.

De este modo, solo con escanear el código se sitúa al usuario en la web informativa, pudiendo almacenar de forma más rápida y fácil los datos que se le ofrecen.

La iniciativa del Colegio de Farmacéuticos de A Coruña ya está en funcionamiento en otras comunidades autónomas de forma exitosa y pretende mejorar la comunicación entre las farmacias y los usuarios.

El Colegio de farmacéuticos de a coruña envió el material a las boticas a finales de 2012 para que puedan facilitar este servicio a los usuarios

Aunque todavía es una novedad para quienes se acercan a las farmacias de la zona, lo cierto es que, como comenta Antonio Torres, cada día son más las personas que comentan algo sobre el adhesivo del código, sobre todo la gente joven, más habituada a todas las evoluciones.

Torres está convencido de que su uso habitual se irá instaurando y, de hecho, las marcas comerciales ya hacen una utilización continua de este sistema, porque es poco costoso y aporta mucha información, evitando, además, el tedioso tecleo de una dirección de una web.

Desde las farmacias, Torres indica que se trata de prestar un servicio más al usuario y dar una imagen de modernidad. Si bien reconoce que, por el momento, la gente tiene la costumbre de ir a los guardieros a ver a dónde pueden dirigirse en horario de urgencia, poco a poco las novedades se irán asimilando “y el código bidi es una más”.

Para aquel que no haya visto todavía el servicio que ofrecen las farmacias, solo deben fijarse en si se muestra una pegatina con el eslogan “Consulta las farmacias de guardia”. Debajo, se presenta el código y una breve pero eficaz instrucción : “escanea este código para acceder a la información”. Una vez hecho esto –contando en el teléfono con un lector de QR que puede ser descargado incluso de forma gratuita–, el teléfono remite al usuario al apartado de farmacias de guardia de que dispone la web del colegio. Indicando la localidad que se desea consultar se ven todas las oficinas que están de guardia en ese momento.

Cómodo y sencillo, y seguro que cada vez más utilizado para este u otros temas, dada la amplia utilidad informativa.

 

Las oficinas de farmacia ferrolanas se suman a la tendencia de informar con códigos “bidi”